El clarinete, que fue un instrumento estrella en la era temprana del jazz, está siendo revalorizado hoy por músicos que lograron resignificar su sonido apostando además a exploraciones vanguardistas que renuevan permanentemente el crédito del jazz.

Uno de ellos es Ben Goldberg, activo protagonista de la escena neoyorquina, luego de haber tenido un paso relevante en San Francisco. Goldberg sabe rodearse de los músicos más reconocidos del escenario norteamericano.

Pocos años atrás grabó y se subió a giras con uno de sus más ambiciosos proyectos hasta el momento: el disco Orphic Machine, un trabajo inspirado en una obra del poeta y ensayista Allen Grossman, Summa Lyrica, que compendia una suerte de listado de aforismos o referencias de determinados estilos poéticos.

Sobre esa fuente de inspiración, Goldberg avanzó a partir de un encargo de la Chamber Music America e integró un noneto con músicos de primerísima línea: Myra Melford en piano, Nels Cline en guitarra, Kenny Wollensen en vibráfono, Ches Smith en batería, Ron Miles en trompeta, Greg Cohen contrabajo, Rob Sudduth en saxo y Carla Kihlstedt en violín y voz, justamente uno de los pilares de esta obra encantadora.

El disco, editado de manera independiente en 2015, es un hito imprescindible en la obra de Goldberg, quien estuvo en la Argentina en 2014 junto a Myra Melford, con la que ha desarrollado una intensa actividad en dúo.

La pandemia lo obligó a poner en pausa diversos proyectos, pero no le impidió grabar otra obra monumental en solitario: subió a la plataforma bandcamp música que compuso o improvisó durante casi todos los días desde que se inició el confinamiento. Lo hizo con su clarinete, un sintetizador y sus elementales conocimientos de grabación casera. Buena parte de esas 215 piezas musicales está dedicada a algún artista, científico, personaje político o sus músicos preferidos. Así, entre las dedicatorias a Joshua Redman, Joelle Leandre, la saxofonista argentina Camila Nebbia, Ravi Coltrane y tantos otros, sobresale el tema del 20 de enero de este año, en el que homenajea a Joe Biden y Kamala Harris.

Más allá de este Plague Diary, así lo tituló, Goldberg lanza hoy un nuevo disco, esta vez en quinteto, llamado Everything Happens to Be. Lo acompañan Mary Halvorson en guitarra, Ellery Eskelin en saxo, Michael Formanek en contrabajo y Tomas Fujiwara en batería.

La música que se escucha aquí promete un viaje singular, desde cierto tono sacro hasta ecos de Ellington, Ornette y de rock alternativo. El quinteto puede sonar como un ensamble de Mingus o como una banda de free cruzada con heavy metal. En definitiva, un viaje inspirador para no dejar pasar.

Más notas de

Eduardo De Simone

Imperdible tributo al pianista Frank Kimbrough

Imperdible tributo al pianista Frank Kimbrough

Celebración con tres grandes vinilos

Habrá una reedición especial de Le note bleue.  El disco original, publicado en 1987, fue galardonado como el mejor álbum de jazz en Francia

Se edita un show de la etapa final de Miles

Se edita un show de la etapa final de Miles

Nuevos discos argentinos agitan la escena

Pat Metheny, regreso en diciembre

Ben Goldberg, el hechizo del clarinete

Ben Goldberg, el hechizo del clarinete

Un sello con lo mejor del jazz de Nueva York

Un sello con lo mejor del jazz de Nueva York

Vuelve el sello Egea con discos para celebrar

Editó el registro en vivo del pianista Enrico Pieranunzi, entre otros

Un festival para atrapar los sentidos

Un festival para atrapar los sentidos

Sellos independientes con músicos argentinos

Sellos independientes con músicos argentinos

Lanzan inéditos de Keith Jarrett y Miles Davis

Miles Davis Live At 1991 Jazz a Vienne