Si hay un testimonio de esta época de cara a la historia del jazz no es otro que la longevidad creativa de muchos de sus grandes nombres, algunos casi convertidos en leyenda. Músicos consagrados y referentes insoslayables que superan los 80 años siguen grabando y girando así como demostrando que el estímulo por nuevas búsquedas es superior a la vocación de revisitar el pasado.

Hay una amplia lista de ejemplos: Wayne Shorter, Herbie Hancock, Lee Konitz, Benny Golson, Barry Harris y hasta el gran saxofonista Jimmy Heath, quien murió esta semana. El que nos ocupa ahora es Charles Lloyd, uno de los saxofonistas más originales y creativos de las últimas décadas, que a sus 82 años vuelve al ruedo con nuevas grabaciones y una gira con un grupo de lujo.

Lloyd es un caso singular de un músico que navegó en aguas diversas, llegó a vender un millón de discos y hasta se dio el gusto de desaparecer de escena por alrededor de diez años en su pico de popularidad. Luego de pasar por el quinteto de Chico Hamilton y el sexteto de Cannonball Adderley en la década del 60, Lloyd integró su propia agrupación con el particular detalle que fue quien le dio un lugar estratégico a Keith Jarret, cuya carrera posterior es por demás conocida y celebrada. Con ese grupo, que además incluyó a Cecil McBee en contrabajo y a Jack DeJohnette en batería grabó Forest Flowers en 1967, el mencionado disco superventas.

Fue en aquel entonces cuando recorrió festivales a lo largo de los Estados Unidos compartiendo cartel con Grateful Dead, Jimmy Hendrix, Janis Joplin y hasta los Beach Boys. La década del 70 lo encontraría en una búsqueda espiritual que lo alejó de la escena musical hasta que retornó primero con el pianista Michel Petrucciani y luego como parte del catálogo del sello ECM, donde grabó unos 16 discos.

En los últimos años su refugio fue Blue Note, discográfica que le editó el álbum Vanished Gardens en 2018, un trabajo premiado que lo reunió con Bill Frisell y otros grandes músicos.

Ahora se anuncia en ese mismo sello para el mes próximo un disco y DVD llamado 8: Kindred Spirits (Live at The Lobero), que recoge un gran concierto de celebración de sus 80 años en el mítico Teatro Lobero de Santa Bárbara, su hogar, en marzo de 2018. Lo acompañaron en la ocasión Julian Lage en guitarra, Gerald Clayton en piano, Reuben Rogers en bajo y Eric Harland en batería, además del organista Booker T. Jones y el propio presidente de Blue Note, Don Was en bajo como invitados. El disco llegará en una edición especial con tres vinilos, dos CD y un DVD junto a un libro de 96 páginas.

"Hoy llevo conmigo todo lo que toqué alguna vez, pero lo proceso con mentalidad de principiante", sostuvo Lloyd. A sus 82 años sigue buscando y, según confiesa, continúa encontrando notas que nunca antes había explorado.

Parte de la fascinante historia y recorrido de Lloyd quedó reflejada en el documental Arrows into Infinity, que se lanzó para celebrar sus 80 años y que resulta imprescindible para adentrarse en el fascinante proceso creativo de una gran leyenda del jazz.

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Eduardo De Simone

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