Es cierto que alguna vez Coltrane recibió algunos abucheos en el Olympia de París por la extensión y complejidad de sus solos cuando acompañó a Miles en una gira europea en los 60. Pero más allá de aquella anécdota casi inverosímil se sabe que Francia fue una plaza apreciable para los músicos de jazz y proveedora de talentos inigualables.

Basta recordar a Barney Wilen, Guy Lafitte, Michel Petrucciani, Django Rainhardt o Stephane Grappelli y más acá en el tiempo a Martial Solal, Henri Texier, Richard Galliano o Louis Sclavis, entre muchos otros.

Como en tantos países de Europa, en Francia el jazz despliega actividad plena, más allá de la pandemia. Ese impulso se refleja, entre otros aspectos, en la edición de discos que están viendo la luz desde hace algunas semanas y que merecen especial atención:

  •  Michel Portal, un notable exponente del clarinete bajo y del saxo soprano, acaba de lanzar MP85, en coincidencia con sus 85 años. Editado por el sello Label Bleu, el álbum congrega a varios músicos de peso como el pianista Bojan Z, el contrabajista Bruno Chevillon, Nils Wogram en trombón y Lander Gyselinck en batería. Portal estuvo años atrás en Buenos Aires en un recordado concierto junto a Richard Galliano donde abordaron la música de uno de sus inspiradores: Astor Piazzolla.
  • Los hermanos Lionel y Stéphane Belmondo, trompetista y saxofonista, fundaron el Belmondo Quintet en 1993, que se transformó en uno de los grupos más celebrados de Francia. Acaban de editar Brotherhood, un gran disco con composiciones originales en las que rinden tributo a sus influencias, como Yusef Lateef, Wayne Shorter, Bill Evans y Woody Shaw. El grupo se completa con Eric Legnini en piano, Sylvain Romano en contrabajo y Tony Rabesson en batería.
  • Manuel Rocheman, un pianista de estilo cautivante, que participó en una de las ediciones del festival de jazz porteño, lanzó recientemente Magic Lights, un álbum en formato cuarteto que cuenta con el concurso de Rick Margitza en saxo tenor, Mathias Allamane en bajo y Matthieu Chazarenc en batería. La grabación fue editada por Bonsai Music.
  • Otro pianista, Jean Michel Pilc, nacido en París pero ahora ciudadano norteamericano, puso en circulación Visions, un EP con un puñado de singles grabados durante el confinamiento, que será sucedido por un disco de mayor extensión. Es piano solo de un artista impredecible y diverso, como lo calificó la revista JazzTimes.
  • Pierrejean Gaucher, un innovador guitarrista, sorprende con una propuesta singular: Zappe Satie, o en otras palabras, cómo hubiera interpretado Frank Zappa la música de Erik Satie. Una idea original.