Todo arte es político. Refleja un momento social, una tensión, un contexto en el cual la estética está relacionada con la ética de los valores y la mirada sobre el país. En los últimos años, varios artistas plásticos abordaron el concepto de “patria” en sus obras. Tal vez la más emblemática es la artista plástica Nora Iniesta, que llevó la argentinidad a distintas partes del mundo y representó la simbología nacional en instalaciones, galerías, cuadros, objetos y collages.

La galería Mar Dulce abrió una exposición sobre el pasado nacional, de la mano del Manual de Historia Argentina I, una selección de pinturas en óleo de Javier Velasco. “Lo primero que sobreviene es un recuerdo de la escuela, un lugar que nos indicó en qué creer, cómo interpretar y cómo sentir los sucesos de la historia argentina”, explicaron los organizadores de la muestra. Estas indicaciones respondían “a las necesidades del Estado que buscó armar desde finales del siglo XIX un panteón de héroes con los cuales conculcar un sentimiento de patria sobre una población heterogénea que debía formar a la nueva nación”.


En la galería explican que, en ese contexto, “los doscientos años que median entre los sucesos y las pinturas de Javier permiten -currícula escolar mediante- la perspectiva y el revisionismo, además del estilo entre el juego de los soldaditos y el humor negro”.
 

Símbolos patrios 


Nora Iniesta es tal vez la más reconocida representante en esta línea. Sus obras avanzan plásticamente a través de una iconografía ligada siempre a un único lugar de pertenencia: la patria. La infancia, la escuela, los actos escolares, los próceres de papel, la historia, la bandera y los delantales blancos son parte de su memoria visual, por lo que suele utilizar papel collage como técnica en sus obras.

Una bandera creada con ladrillos Rasti 

Rodrigo Alonso, el curador de la muestra que hizo en PS Gallery, señaló que Iniesta trabaja en el celeste y blanco “sobre infinidad de texturas y soportes, estos colores provocan connotaciones que no son solo visuales sino, ante todo, afectivas. Por este motivo, no resulta excesivo decir que las obras de esta artista modelan los imaginarios, los valores y las fibras de la sensibilidad colectiva”.

Daniel Molina dijo que Iniesta “trabaja como una arqueóloga del presente, con un ojo puesto en el futuro. Recorre Buenos Aires, la ciudad que ama, y descubre aquí y allá una rima cromática que remite a la primera infancia: esa bandera celeste y blanca que simboliza la primera idea de patria-matria-fratria que incorporamos desde el jardín de infantes”.

Bandera, escarapela y los símbolos

La Bandera Nacional es uno de los cuatro símbolos nacionales de la República Argentina junto con el Escudo de la República, el Himno Nacional y la Escarapela.

En el sitio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires todavía puede apreciarse la obra Las banderas, de Juan Vallejo, artista tucumano y multifacético creador que juega en sus tramas con los valores de libertad, justicia e identidad nacional. Utilizando la técnica que él mismo denomina Ultraconceptos, Juan Vallejo crea la bandera que denomina Manuel Belgrano, la cual contiene el juramento utilizado en Aragón a finales del siglo XI inscripto en el lateral en su canto izquierdo inferior. 

Las banderas y un diálogo con María Saenz Quesada en el Museo Popular Argentino 

Vallejo propone -con la inscripción de este antiguo juramento en esta bandera- la idea de que la ley está por encima del soberano donde la delegación de poder se vuelve imperativa y necesaria para la protección del pueblo. También estaba fascinado por el pensamiento de Montesquieu, quien expresaba que “un hombre es libre cuando no está expuesto a formas arbitrarias de poder”.