Recién llegado a Saint-Nazaire, el puerto francés donde pasará dos meses en una residencia de escritores, un novelista argentino descubre que nada es como lo había planeado. No puede escribir. La ciudad, impersonal y vacía, reconstruida por completo después de la guerra, le quita un poco el sueño.

El quiste que le ha brotado en la base del cuello no para de crecer.

Su mujer se aburre y su editor lo mete en toda clase de situaciones equívocas que son el núcleo de la trama en la que se va a desenvolver la historia. Obstrucciones y malestar: es todo lo que necesita la vida del escritor para internarse en un laberinto de espejismos lisérgicos, trampas y peripecias delirantes. Abandonado por su mujer, que huye a Londres, y engañado por su editor, recala en París, que es solo la máscara glamorosa de una intemperie atroz, y busca redimirse con las únicas pasiones que le quedan: el fanatismo literario y el crimen.

Versión tragicómica de un viejo mito de la cultura latinoamericana -el viaje iniciático a Europa-, Wasabi es la crónica de un escritor que no escribe.