La ceremonia de los Oscar 2020, en la que el filme surcoreano "Parasite" se llevó tanto el galardón a Mejor Película como el de película extranjera, tuvo la audiencia más pequeña desde que se tiene registro, informó hoy el medio especializado estadounidense Variety.

Según ese portal de noticias dedicado a la industria audiovisual, 23,6 millones de televidentes sintonizaron ayer por la noche para ver la gala que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood organizó en el Dolby Theater. Ese número significa un 20% menos que el año pasado, cuando la gala debutó sin maestro de ceremonias, en un intento de acortar su duración ante la merma en público que venía sufriendo.

Ese año, la audiencia había tenido un aumento del 12% respecto a 2018, que hasta el momento había sido la menos vista a través de la televisión. La noticia de los mínimos en ambas métricas no es del todo sorprendente, explicó Variety, ya que los números de los premios en general han disminuido en los últimos años.

A modo de ejemplo, los Globos de Oro 2020 cayeron un 2% con respecto a 2019, mientras que los Emmys de 2019 fueron también los menos vistos en la historia.Sin embargo , los Oscar 2020 siguen siendo la transmisión de premios más vista de la temporada, superando a los Grammys por poco menos de 5 millones de espectadores y a los Globos por 5,3 millones.

La disminución de la audiencia de lo premios Oscar no solo está relacionada con la falta de interés que se genera constantemente respecto de las emisiones de televisión de aire (sin contar la longitud del envío, aunque se hayan hecho esfuerzos en bajar su duración, no siempre fructíferos) sino con un problema básico del propio Hollywood: las películas nominadas -lo que genera ese "espíritu deportivo" en torno de los premios- no son las más populares (ni, claramente, las más recaudadoras). Esta falta de popularidad de los filmes es un factor central: de allí que en los últimos años se haya hablado de un "Oscar popular" decidido por los cinéfilos, una iniciativa que no prosperó aún.

La audiencia global también descendió, aunque aún no hay datos fehacientes de cuántos espectadores registró la transmisión vía streaming, que compensa en parte la pérdida de televidentes tradicionales.