Psicóloga y escritora, Mariela Giménez aborda desde el género romántico la violencia de género. "Soy mujer y vivo en esta época, en esta realidad, y lo que nos sucede como sociedad no me es indiferente. Considero que los que elegimos transitar el camino de la escritura tenemos un privilegio y una responsabilidad, porque el libro siempre es un testimonio de lo que nos importa, de las preguntas que nos hacemos y de los temas que nos interpelan. El romance es mi lenguaje, el tono y el clima con el que elijo contar, pero me gustan las temáticas fuertes. La violencia machista, el duelo, la identidad. No hay temáticas que no puedan tocarse si se hace desde el compromiso y la responsabilidad", dice la autora a BAE Negocios.

_¿Se te acercaron víctimas a partir de esta novela?

_ Muchísimas. Algunas, sintiéndose identificadas con Lucrecia. Muchas más, con la necesidad de contar y resignificar sus propias historias. Trato de acompañar a cada una desde un lugar muy íntimo, de mucho respeto y admiración por sus luchas personales, particulares y únicas. Son mujeres que me han enseñado mucho a lo largo de estos años.

_¿Cómo definís a la protagonista?

_Lucrecia es un personaje de ficción con una fuerte raíz en la realidad, en lo cotidiano. Es mujer, madre, víctima pero al mismo tiempo heroína. Es una mujer que sabe sacar de su vulnerabilidad más extrema, la fuerza para combatir al monstruo que la acecha. Adentrarse en esta historia es ser testigo de lo que piensa, lo que siente, lo que vive y lo que espera. Un personaje que, a pesar de todo, nunca deja de luchar.

_¿Qué te gustaría que encuentren los lectores en el libro?

_ Espero que, al cerrar el libro, se encuentren comprometidos. Que logren sentirse protagonistas de nuestra realidad. Este mundo es el nuestro, hoy, con todo lo bueno y todo lo malo, y es mucho lo que cada uno puede hacer para transformarlo.

_Ser psicóloga, ¿te ayudó a escribir este libro?

-Por supuesto. La psicología me da elementos importantísimos a la hora de construir a los personajes, de aportarles verosimilitud. En el caso de #UnaLucrecia, por tratar una temática tan sensible, me dio además un bagaje teórico para abordar la violencia de género con la precisión necesaria. Me preparé con mucha responsabilidad para contar esta historia, y tengo mucho que agradecer a mi profesión y a los colegas y amigos de los que tanto he aprendido.

_¿La literatura puede ser una puerta para salir del circulo de la violencia?

_La literatura es palabra, y la palabra siempre salva. Muchas mujeres me han escrito para contarme que, luego de encontrarse con Lucrecia, fueron capaces de mirar para atrás y darle otro sentido a sus propias experiencias. Todas, o muchas, en algún punto hemos sido Lucrecia. Hablar de lo que nos pasa es siempre el camino para avanzar.

_¿Por qué el titulo esta escrito como #?

-Entiendo que #, hoy en día, puede traducirse como un "hablamos de esto". Yo quería hablar de Una Lucrecia, de la intimidad de una mujer que atraviesa la violencia.

_¿Puede el deseo ganarle al miedo?

_El deseo puede ganarle a todo. Es el motor que nos impulsa hacia adelante, ese espacio donde puede aparecer la creación, la sorpresa, el aprendizaje y la superación.

_¿Se puede pasar de víctima a heroína?

_Siempre y en cada circunstancia que nos presente la vida. Como seres humanos, tenemos infinitas herramientas para salir adelante. Somos nuestras fortalezas y también nuestras debilidades.

_¿Cuál es tu visión de la violencia de género y la cuarentena?

_Esta situación de encierro en que nos coloca la realidad sanitaria es un desafío en más de un sentido. Se potencia todo, lo bueno y lo malo. Me preocupa y enormemente la violencia de género, porque se sirve de las puertas cerradas para crecer. Nos toca estar atentos, más que nunca, para detectar lo que sucede a nuestro alrededor. Un mensaje, una llamada, pueden ser claves. No hay que dejar a las víctimas solas. Creo que es preciso que las autoridades se capaciten y asuman el tema con mayor responsabilidad, porque no se trata solo de controlar que el coronavirus no prolifere, sino de comprender que la vida sigue sucediendo y que hay que seguir atendiendo a todas las problemáticas.

Más notas de

Maria Helena Ripetta

Lorena Pronsky: "Es difícil asumir que lo que se deseó ayer, no se quiere más"

Lorena Pronsky: "Es difícil asumir que lo que se deseó ayer, no se quiere más"

Un libro de caminatas para ser turista en Buenos Aires

Las ilustraciones acompañan la bella edición

Marcelo Luján: "Escribo porque escribiendo me siento libre"

Marcelo Luján: "Escribo porque escribiendo me siento libre"

"La lectura es momento de ocio pero, también, una vía de escape"

"La lectura es momento de ocio pero, también, una vía de escape"

Mariela Giménez y su libro #UnaLucrecia: "Hablar de lo que nos pasa es el camino para avanzar"

Mariela Giménez y su libro #UnaLucrecia: "Hablar de lo que nos pasa es el camino para avanzar"

Cuentos escritos en cuarentena

Cuentos escritos en cuarentena

“En cuanto lo peor pasa, vuelven a primar los intereses individuales”

“En cuanto lo peor pasa, vuelven a primar los intereses individuales”

“Se puede aprender a escribir, pero no a imaginar”

“Tengo un libro escrito para cada uno de los animales que rescaté”

Cocina y turismo, en un libro de viajes de Carolina Reymúndez que se leen como "bocaditos de felicidad"

Cocina y turismo, en un libro de viajes de Carolina Reymúndez que se leen como "bocaditos de felicidad"

Felipe Pigna: "Belgrano fue un desempoderado porque proponía cambios muy profundos"

Felipe Pigna: "Belgrano fue un desempoderado porque proponía cambios muy profundos"