La icónica cantante italiana Raffaella Carrá murió a los 78 años. Deja un legado de éxitos con el que triunfó en América Latina:  "Hay que venir al sur", "En el amor todo es empezar" y "Fiesta". Así lo confirmó a la agencia italiana Ansa Sergio Japino, quien fue su compañero de vida durante muchos años.

Carrá padecía desde hace tiempo una enfermedad que finalmente terminó con su vida, pero logró mantenerlo en un hermetismo tal que no se tenía conocimiento de esto.

"Raffaella nos ha dejado. Se ha ido a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y su extraordinario talento permanecerán para siempre", afirmó Japino. La cantante y presentadora de televisión falleció este lunes por una enfermedad que "desde hace un tiempo había atacado su cuerpo menudo, pero lleno de energía".

"Qué fantástica esta fiesta" es una frase que quedará para siempre en la memoria popular hispanohablante. Las canciones alegres y movidas de Carrá la llevaron a triunfar en el mundo, y en Italia fue toda una estrella, donde entre condujo su propio programa como la diva de los teléfonos italiana: "Pronto, Raffaella?", que también realizó en España. Se trata del formato que luego tomó Susana Giménez en Argentina.

Fue una de las divas más importantes de Italia, siempre con su melena rubia y flequillo que la identificaban. En 2016 anunció que se retiraba para siempre de la televisión para dejar lugar a las nuevas generaciones. Artista todoterreno: cantaba, bailaba, revolucionó la televisión y exportó por todo el mundo sus nuevos formatos de espectáculo, en especial en España y en Latinoamérica.

"Tenía una fuerza imparable, que la llevó a la cumbre del star system mundial, una voluntad férrea que no la abandonó hasta el último minuto, haciendo que no se filtrase nada de su sufrimiento. Es el enésimo gesto de amor hacia su público y hacia los que han compartido el afecto, para que su calvario personal no turbase su recuerdo luminoso", agregó Japino, quien fue su marido.

Canciones de Raffaella Carrá que quedarán en la memoria

¡Hola Raffaella!