Jazz

Dos discos necesarios: Carla Bley y Aaron Diehl

Dos grabaciones imprescindibles en este 2020 que demuestran una gran creatividad

Los sellos discográficos ya comenzaron a diagramar sus lanzamientos del año y se esperan discos de previsible repercusión, como lo nuevo de Pat Metheny o la caja del saxofonista Charles Lloyd, previstas para este mes.

Pero en el poco tiempo transcurrido desde que arrancó el año, ya se pueden contar dos obras maestras de edición reciente y que seguramente ranquearán entre lo mejor del 2020. Se trata del nuevo disco en trío de Carla Bley, Life goes on, editado por ECM y del flamante trabajo de otro pianista, Aaron Diehl, The Vagabond, publicado por Mack Avenue Records.

La pianista y compositora Carla Bley, una de las grandes figuras del jazz de las últimas décadas, lanzó un disco de gran sofisticación con Steve Swallow en bajo y Andy Sheppard en saxo. El trío lleva alrededor de 25 años grabando y girando. Este álbum, que sucede a otros dos publicados también por ECM –Trios y Andando el Tiempo- fue grabado en el Auditorio Stelio Molo Studio en Lugano en mayo de 2019. Incluye tres suites, la primera que lleva un formato de blues; la segunda inspirada en una frase de Trump al ingresar por primera vez en el Salón Oval y finalmente una pieza en la que prevalece el ánimo improvisador.

Hay climas que remiten a Monk y a Satie en el piano de Bley y una desbordante creatividad que evidencia que este trío logró un envidiable pico de madurez. “Aprendimos a respirar juntos cuando tocamos”, ha revelado Carla, quien agrega que puede escuchar las voces del trío cuando compone para este formato y estos intérpretes. El primer registro de este trío fue el disco Songs with Legs, editado por ECM en 1994. La vida sigue, parece homenajear Bley a sus colegas en su nuevo trabajo.

El disco de Aaron Diehl, por su parte, es de escucha imprescindible. Su formación clásica está presente a lo largo del trabajo y se hace explícita en la interpretación de March from Ten Pieces for Piano, Op. 12, escrita por Prokofiev, así como el Piano Etude N° 16 de Philip Glass.

El resto del setlist está integrado por composiciones propias y standards, en las que Diehl deja entrever buena parte de sus infl uencias, entre ellas las de grandes pianistas del género como John Lewis, Ahmad Jamal o Roland Hanna.

Diehl es un pianista elegante, que denota sofisticación en su estilo y que tiene en claro el concepto de álbum que quiere transmitir. Así quedó claro en sus dos anteriores trabajos para Mack Avenue, Space, Time, Continuum y The Bespoke Man’s Narrative.

La interacción con Paul Sikivie en bajo y Gregory Hutchenson en batería es impecable. Diehl refleja en este disco que se siente atraído por una suerte de doble vida, en la que el jazz y el género clásico mantienen una estimulante conversación. “Mis trabajos con Philip Glass o haber tocado el Concierto en F de Gerswhin con la New York Philhamonic me alentó a expandir mi aproximación al pianismo y me ubicó en situaciones por fuera de mi zona de confort”, ha dicho el pianista.

Dos grandes discos que reclaman especial atención.

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