Fito Páez: el reencuentro emocionante con su público en Buenos Aires
El rosarino volvió a deslumbrar a más de 10 mil personas en la tercera noche de su gira "Sale el Sol Tour". Un recorrido por sus clásicos y una puesta en escena impecable que confirmó por qué sigue siendo el rey del rock nacional
Fito Páez volvió a confirmar que su idilio con el público porteño no tiene techo. Ante 10 mil almas, el músico rosarino ofreció el tercer concierto de su serie de cuatro presentaciones en Buenos Aires, en el marco del "Sale el Sol Tour". Fue una noche de pura adrenalina y nostalgia, donde el artista demostró que su obra no solo está vigente, sino que sigue siendo el refugio emocional de varias generaciones que agotaron las localidades para verlo brillar una vez más.
Acompañado por una banda sólida y aceitada, Paez salió a escena con la energía que lo caracteriza. Durante más de dos horas de un show intenso, el repertorio fue un equilibrio perfecto entre los himnos que todos fueron a cantar y esas "perlitas" que los fans más acérrimos agradecen. Desde el inicio con "Folly Verghet" y "La Verónica", el clima de comunión fue inmediato, transformando el estadio en una verdadera celebración colectiva donde no faltó la emoción ni el baile.
El concierto estuvo dividido en pasajes bien marcados, permitiendo que la intensidad subiera y bajara según la narrativa de sus canciones. En el bloque de piano solo, Fito manejó los silencios y los aplausos con la maestría de quien conoce el pulso de su gente. Momentos como "11 y 6" y "La buena estrella" prepararon el terreno para una segunda mitad de show demoledora, donde los clásicos fundamentales tomaron el centro de la escena para no soltarlo más.
Uno de los puntos más altos de la noche fue, sin dudas, la interpretación de "Ciudad de pobres corazones". Con una guitarra eléctrica punzante y una entrega física total de Fito, el tema se convirtió en un viaje sonoro oscuro y potente que puso a todo el Movistar Arena de pie. Le siguieron hits inoxidables como "La rueda mágica", "Circo Beat" y "A rodar mi vida", que hicieron que las 10 mil personas presentes se unieran en un solo coro que tapaba por momentos la propia voz del escenario.
La banda que acompaña al rosarino en esta gira merece un párrafo aparte por su solvencia y versatilidad. Con Diego Olivero en bajo y guitarras, Gastón Baremberg en batería, Juan Absatz y Juani Agüero aportando cuerdas y teclados, y la potencia vocal de Emme, el sonido fue impecable. A esto se sumó una sección de vientos integrada por Ervin Stutz, Alejo von der Pahlen y Santiago Benítez, que le dieron ese color orquestal y festivo tan propio de la etapa más luminosa de su carrera.
La puesta en escena, diseñada por el reconocido Sergio Lacroix, fue el complemento ideal para la experiencia integral del "Sale el Sol Tour". Con un despliegue visual que dialogó constantemente con cada tema, las pantallas y las luces reforzaron la intensidad de los pasajes más roqueros y la intimidad de las baladas. Cada detalle estético pareció estar pensado para potenciar la narrativa de un Fito que, a pesar de los años, se mueve sobre las tablas con la frescura de un debutante.
Hacia el final del recital, la emoción llegó a su punto máximo con "Brillante sobre el mic", donde miles de luces de celulares iluminaron el estadio en un ritual que ya es marca registrada de sus shows. El cierre definitivo, como no podía ser de otra manera, llegó de la mano de "Mariposa Tecknicolor", dejando al público con esa sensación de felicidad que solo los grandes acontecimientos musicales pueden generar en el corazón de la ciudad.
Este tercer encuentro reafirma que el vínculo entre Paez y su público es inquebrantable y atraviesa las décadas sin perder fuerza. Para quienes se quedaron afuera o quieren repetir, todavía queda una oportunidad: el gran cierre de esta serie en Buenos Aires está previsto para el próximo 20 de mayo en el mismo escenario. Las entradas ya se encuentran a la venta y, dado el éxito de las fechas anteriores, se espera que vuelen en cuestión de horas.
El fenómeno Fito no se detiene en las fronteras nacionales; el tour también incluye presentaciones en Montevideo y una serie de conciertos en Colombia, consolidando su alcance internacional como uno de los referentes más importantes de la música en español.
Con esta serie de conciertos, Fito Páez no solo repasa su historia, sino que sigue escribiendo capítulos nuevos en el gran libro del rock nacional. Su capacidad para generar conexión, su vigencia absoluta y su entrega arriba del escenario lo posicionan, una vez más, como el artista necesario para entender la banda sonora de nuestras vidas. Buenos Aires volvió a rendirse a sus pies, y el sol, efectivamente, volvió a salir.
