El  Banco Nación fue aceptado como como querellante en la causa penal a cargo del juez federal Julián Ercolini y del fiscal Gerardo Pollicita por supuestos delitos cometidos en el otorgamiento de préstamos a la empresa Vicentin y ahora tiene acceso a la causa.

La presentación se hizo hace una semana a través de un escrito presentado por los letrados del Banco vía correo electrónico bajo el pedido del presidente de la entidad, Eduardo Hecker, y del resto del Directorio del Banco.

Con la aceptación judicial, el banco tiene acceso a la causa para determinar si hubo afectación del patrimonio y podrá conocer las responsabilidades de las autoridades que formaron parte de este posible delito, por el que ya fueron separados de sus cargos cuatro directivos de la entidad.

Durante agosto del año pasado, el Banco de la Nación Argentina (BNA) le prestó $18.000 millones a Vicentin. El 11 de ese mes, Alberto Fernández le ganó las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias ( PASO) a Mauricio Macri, por una diferencia de ocho puntos que ya parecía imposible de descontar. Apenas ocho días después, el 19, Vicentin incumplió su primer pago de deuda con el banco, situación que se prorrogó en septiembre y los meses subsiguientes. Sin embargo, entre el 8 y el 15 de noviembre, en apenas una semana, el banco volvió a financiar a ese grupo empresario -hoy en concurso preventivo y al borde de la quiebra- por 61,6 millones de dólares.

El presidente del banco en aquel momento, Javier González Fraga, y el vicepresidente, Lucas Llach, son los principales responsables políticos de esa decisión, que para las actuales autoridades de la entidad está reñida con toda lógica de análisis de riesgo crediticio.

Según reveló hoy NA, de acuerdo a la Resolución 1994 del banco, emitida el 21 de noviembre pasado, los dos economistas de filiación radical son también los responsables legales.

La norma, que lleva la firma de González Fraga y Llach, además de gerentes de carrera, habla explícitamente, en su punto 2, de "aprobar las siguientes operaciones cursadas al cliente Vicentin SAIC/Algodonera del Valle para cancelación y retoma de operaciones de Prefinanciación de Exportaciones, durante el período comprendido entre el 1/11/2019 yel 15/11/2019".

A partir de allí se enumera el detalle de seis créditos, el más pequeño por un millón de dólares (el 11 de noviembre) y el más grande por USD30,1 millones (el 8 de noviembre). En total, nada menos que USD61,6 millones a un cliente que había incumplido con la devolución de otro crédito, y que había sido aportante de campaña de Juntos por el Cambio. "El cambio de pesos por dólares, y de deudas por fuga de capitales", bromeó una fuente del  Banco Nación citada por la agencia.

Dificultades para González Fraga y Llach, ¿alivio para "la línea"?

Esta resolución, revelada por primera vez por la agencia, puede cargarle responsabilidades penales a Javier González Fraga y Lucas Lach, como también al resto del directorio. En el gremio La Bancaria creen que, además, podría exonerar de responsabilidades a lo que se llama "la línea", es decir los gerentes de carrera. Por lo menos para esos créditos de prefinanciación de exportaciones por casi USD62 millones.

De los que firman esa resolución, la semana pasada el Banco licenció a dos. El ex gerente general, Juan José Fragatti, y el ex subgerente de Banca Corporativa, Martín González. La misma suerte de licencia y sumario interno, aunque no aparece en esta resolución, corrió la responsable del área Riesgo Crediticio, Susana Ojeda. Además, fue licenciado el gerente de Legales, Carlos Lo Turco.

En el gremio La Bancaria están esperanzados que el conocimiento de esta resolución cambie la situación de los gerentes de carrera licenciados. "Son empleados jerárquicos, pero trabajadores al fin. No se los puede culpar por las decisiones que tomó el directorio nombrado por la política", le apuntó a NA un dirigente del gremio.

Sin embargo, dentro del Banco Nación la opinión no es la misma. "Son responsables todos los que firman, y la rúbrica del gerente general, Fragatti, que está sobre la derecha del documento, garantiza que la resolución se cumpla hacia abajo. Si hay algo fuera de norma, la línea también es responsable de lo que firma y ejecuta", explicó una fuente de la entidad.