La situación sanitaria en Alemania es realmente crítica. El jueves pasado, se regsitraron más de 65 mil casos de coronavirus, lo que significó una serie preocupación de las autoridades por la cercanía de la Navidad.

Cerca del 62% de la población ya recibió la inmunidad completa contra covid-19. Sin embargo, el porcentaje restante son quienes decidieron no vacunarse contra la enfermedad y esto podría ser un problema de cara al duro invierno alemán.

Esta situación, también afecta en el ámbito del deporte. El primer equipo de la Bundesliga, liga prinicipal en Alemania, en tomar una serie postura para evitar inconvenientes fue el Bayern Múnich, club más ganador de su país.

La directiva del elenco bávaro decidió que los jugadores que no estén vacunados contra el coronavirus no recibirán su salario, cuando deban realizar cuarentena por dar positivo o tener contacto con una persona infectada.

El primer jugador al que se le aplicó la medida fue a Joshua Kimmich, mediocampista de contención del equipo que dirige técnicamente Julian Nagelsmann, quien por desconfianza a la vacuna decidió no aplicársela hasta el momento.

El mediocampista de la Selección de Alemania es uno de los que deberá acatar la decisión del Bayern

La casualidad es que, hace dos semanas, el defensor Niklas Süle dio positivo de covid y Kimmich debió aislarse por ser contacto estrecho. Sin embargo, otros tres futbolistas corrieron por el mismo camino que el volante. Ellos son Serge Gnabry, Jamal Musiala y Eric Maxim Choupo-Moting.

Posible aumento de sanciones

El medio "Bild am Sonntag" informó que el seis veces campeón de la UEFA Champions League no descarta llevar a cabo otro tipo de sanciones para los jugadores no vacunados. Una posible pena podría ser que deban entrenar de forma apartada al grupo.

Desde el Bayern no expresaron confirmación alguna sobre esta posible sanción, pero si ya tomaron cartas en el asunto para alentar la vacunación en Alemania.