Que el principal foco de contagio en el AMBA está en el transporte público es, a esta altuna, un lugar común. Extremar los esfuerzos de control se impuso como una medida impostergable y empezó a cumplirse desde ayer. Sin embargo, los encargados del área Transporte, tanto de Ciudad como de Provincia, coincidieron en que el ajuste importante pasaría por restringir la cantidad de gente que circula, más allá del esfuerzo por velar por las condiciones en que viajen.

"Tenemos 9 millones de viajantes en transporte público y particular. La idea es que eso tienda a bajar o se mantenga en esos niveles ya que la circulación es lo que hace que circule el virus. Más allá del transporte sí o transporte no, el problema es la circulación de gente, la circulación que estamos teniendo", sostuvo el subsecretario de Transporte bonaerense, Alejo Supply en declaraciones a El Destape Radio.

Supply sostuvo que, "en términos de transporte público, hay que fortalecer los controles, especialmente en los trenes". Por otro lado, aseguró que se encontraron "muy pocas personas en los controles que no tuvieran permisos".

Consultado sobre la reunión del martes, indicó que se le pidió a Nación colaboración con más efectivos para los controles de transporte en la provincia ya que "pasan 2.700.000 vehículos por semana en los accesos a la Capital y es muy difícil de controlarlos"."El sábado que empezó el sistema de permisos digitales. Hicimos operativos por ejemplo sobre la ruta 2 para ver el comportamiento, y ese día encontramos uno solo en cinco horas de operativo sin permiso; no hubo movilidad sin permiso", advirtió el funcionario de la cartera de Transporte bonaerense.

En coincidencia, el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez, remarcó que con las medidas de distanciamiento social adoptadas "el transporte es un lugar seguro" ante la pandemia de coronavirus.

"Con los protocolos de limpieza, el distanciamiento social y todo lo que se aplicó, el transporte es un lugar seguro. Lo que no es seguro es que la gente esté trasladándose si no es por un motivo esencial", sostuvo el funcionario de la Ciudad.

En ese sentido, descartó que, particularmente, la red de subterráneos sea un factor que pueda propagar el COVID-19: "En el escenario actual, el subte no es un riesgo. Lo que pasó en Nueva York es que ya tenían circulación local del virus y no había medidas de distanciamiento social, por lo que en el subte se seguían dando las aglomeraciones".

Asimismo, recalcó la importancia de la "responsabilidad individual de no moverse si no es por necesidad".