La aérea Latam recibió finalmente la aprobación de la propuesta modificada para el financiamiento DIP (debtor in possession, por sus siglas inglés) presentada ayer en el Tribunal del distrito sur de Nueva York. La decisión del juez James Garrity le permite al grupo acceder a los USD2.450 millones requeridos para hacer frente al impacto del Covid-19.

Al respecto, el CEO de Latam Airlines Group, Roberto Alvo, afirmó que "la aprobación del DIP es un paso muy significativo para la sostenibilidad del grupo y agradecemos el amplio interés y la confianza en lo que Latam ha construido y en nuestro proyecto de largo plazo. Ahora empezamos una nueva etapa, que es presentar nuestro plan de reorganización dentro del proceso del Capítulo 11."

El 26 de mayo pasado, Latam Airlines Group y sus filiales en Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos y Perú se acogieron a dicho proceso tras las graves consecuencias de la pandemia. La filial de Brasil se acogió a dicho proceso en julio pasado.

En el caso de Argentina, hace tres meses la compañía anunció su retirada. La empresa presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) en el Ministerio de Trabajo argentino y, a partir de ese momento, comenzó un proceso para desvincular a sus 1.700 empleados. Además, tiene en vilo a 3.000 proveedores, muchos de ellos pymes.

Propuesta

En concreto, el nuevo plan de Latam mantendrá el compromiso inicial de financiación por hasta USD2.450 millones, a través de una línea de crédito a plazo diferido y compuesta por dos tramos

Por un lado, el tramo A, por un capital de hasta USD1.300 millones; y, por el otro, el tramo C, cuyo monto asciende hasta USD1.150 millones.

Del total del tramo A, USD1.125 millones serían proporcionados por Oaktree Capital, mientras que los restantes USD175 millones serían desembolsados por Knighthead y Jefferies.

Por su parte, del total del tramo C, unos USD750 millones serían proporcionados por accionistas de Latam, entre los que se encuentran el Grupo Cueto, el Grupo Eblen y Qatar Airways.

Además, USD250 millones los proporcionarían también Knighthead y Jefferies y otras otras entidades.

Los restantes USD150 millones serían aportados por acreedores de la compañía o nuevos inversores.