Los Estados deben garantizar que las personas que integran el colectivo LGBTI reciban la asistencia necesaria y no sean víctimas de discriminación durante la pandemia del coronavirus, declaró la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

"Para el colectivo LGBTI su casa puede no ser un lugar seguro. Dada la petición #QuedateEnCasa y las medidas de confinamiento, hay que asegurar el acceso a alojamiento y apoyo durante la crisis del #COVID19", tuiteó la dos veces ex presidenta de Chile, según un artículo publicado por el sitio web Sputnik.

En un comunicado publicado por la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (Acnudh), Bachelet apuntó que "las personas LGBTI son unas de las más vulnerables y marginadas en muchas sociedades, y las que corren mayor riesgo del COVID-19".

"En los países donde las relaciones homosexuales están criminalizadas o las personas transgénero son atacadas, [representantes del colectivo LGBTI] quizás ni siquiera busquen tratamiento por el miedo de ser arrestados o caer víctimas de la violencia", apuntó.

La funcionaria subrayó que "los esfuerzos para hacer frente a la pandemia surtirán efecto solo si se protegen los derechos a la vida y la salud de todos".

"En lo que se refiere a las personas LGBTI, esto significa detectar en qué situaciones resultan vulnerables y resolverlas, garantizando que no sean víctimas de discriminación, y encontrar soluciones. También significa garantizar que sus voces sean escuchadas", indicó.

El organismo que lidera la política chilena publicó un documento que contiene una serie de medidas, que los gobiernos del mundo deberían tomar para garantizar la seguridad y el bienestar del colectivo LGBTI mientras dure la pandemia de coronavirus.

En particular, el organismo de la ONU instó a "garantizar que las medidas tomadas para mitigar el impacto económico de la crisis tengan en cuenta a las personas del colectivo LGBTI, pues son más propensas a ser desempleadas y más pobres que la población general".

"Debido a las restricciones de quedarse en casas, algunos jóvenes LGBTI se encuentran confinados en ambientes hostiles con familiares o convivientes que no los apoyan, lo que aumenta su exposición a la violencia, así como su ansiedad y depresión", subrayó el documento del organismo internacional.