El ajedrez, un juego que practican 605 millones de personas en todo el mundo, tranquiliza, mejora la salud mental, ayuda a la recuperación tras la pandemia de coronavirus y promueve la tolerancia entre los pueblos, destacó Naciones Unidas al conmemorarse ayer el Día Mundial del Ajedrez.

En la jornada dedicada al ajedrez, la ONU destacó que si bien la pandemia limitó la práctica de muchos deportes, este antiguo juego de intelecto demostró una notable resistencia y adaptabilidad durante meses de confinamiento. Es uno de los juegos más antiguos del mundo, combina elementos del deporte, el razonamiento científico y el arte.

La ONU afirmó que el ajedrez puede contribuir a la creación de un entorno de tolerancia entre los pueblos porque promueve la justicia, la equidad, la inclusión y el respeto mutuo, además de que -en este momento- tiene un papel relevante para la salud mental, que sufrió mucho estrés.