Los 250 trabajadores del frigorífico Penta de Quilmes siguen sin cobrar. Esperan por la segunda quincena de marzo y la primera quincena de abril. La empresa sigue cerrada desde el 17 de marzo, pese a que el ministerio de Trabajo extendió la conciliación obligatoria.

Hace unos días, cuando los empleados protestaron en la puerta del frigorífico fueron reprimidos por la policía. Ayer por la mañana se movilizaron, en plena cuarentena, e hicieron una nueva protesta en el Puente Pueyrredón reclamando el pago de salarios, aportes sociales y una ayuda escolar, además de la reincorporación a la planta.

Ricardo Bruzzesse, ex impulsor del programa "Carne para Todos" , es el encargado del gerenciamiento del frigorífico. El argumento de la empresa es que todo nace de un conflicto con tres delegados gremiales y una veintena de trabajadores, y aseguran que los matarifes no llevan animales para faenar porque piden que sean apartados. A su vez, denuncian que fueron extorsionados, según explicó Sergio Luca, abogado de Penta.

Juan Córdoba, ex delegado de Penta y Secretario Adjunto del Sindicato de Frigoríficos de la carne, señaló a BAE Negocios: "La empresa no acata la conciliación obligatoria, nunca quiso reconocer a los delegados, pero no puede seguir sin pagar sueldos. Lo que hacen es un lock out patronal. Los trabajadores quieren volver a trabajar a la planta y no la quieren abrir ".

Desde Penta, el abogado señaló a BAE Negocios: "Lamentablemente nada varió, reclaman en Puente Pueyrredón, pero no son más de cien. Los mismos de siempre. Estamos en concurso y fuimos intimados por acreedores y por el pago de la propiedad, son 30 días sin actividad. Los muchachos no nos dejan ingresar ni egresar. Técnicamente, el primer día que abran los Tribunales, que están cerrados por el tema de la pandemia, vamos a tener una intimación de pago y no vamos a poder pagar y entraremos en quiebra. Le vamos a pagar todo, dentro del marco de la quiebra".

Desde la empresa la postura es inflexible. "Los matarifes no van a traer los animales si no se van los delegados y veinte personas más, porque dicen que no tienen seguridad de poder llevarse la carne. Hicieron denuncias de extorsión en la Justicia, pero no estoy autorizado a dar sus nombres. Estábamos preparando todo para exportar a China, pero no se pudo", dice Luca.

Hoy los trabajadores aseguran tener una audiencia con el viceministro de Trabajo, Marcelo Bellotti y están esperanzados.