Las pelotitas de tenis en Argentina se obtienen a partir de la producción nacional y también de la importación, pero en la actualidad ambas fuentes se encuentran con serias dificultades para abastecer al mercado local a tal punto que se han suspendido torneos por no conseguir el elemento más básico de este deporte. 

Tanto los deportistas amateurs como los profesionales y los entrenadores alertaron esta situación. En agosto, Guido Pella, integrante del plantel que ganó la Copa Davis, evaluó que es muy difícil entrenar en Argentina porque "además del frío, en el país no hay pelotitas".

Si bien existe una fuerte producción local de este insumo, las mismas se destinan a los deportistas amateurs, mientras que los tenistas profesionales utilizan pelotitas de una mejor calidad que generalmente son importadas. En ambos casos, la demanda no logra ser satisfecha. 

Los torneos profesionales presentan un estándar de calidad mínimo que implica que las pelotitas a utilizar deben ser necesariamente importadas. Al no poder lograr el abastecimiento necesario, varios torneos infantiles y juveniles de la Asociación Argentina de Tenis fueron cancelados este año. 

Tenis en Argentina

Hay varias razones que derivaron en esta dificultad para practicar el deporte: medidas impositivas, bloqueos a la importación, falta de inversión y el tipo de cambio. Estos factores afectan tanto para la importación del producto terminado como para la materia prima necesaria para su fabricación en el país.

Se estima que el tenis nacional necesita entre 700 mil y un millón de pelotitas al mes. Actualmente, esas cifras no son alcanzadas de manera regular. 

Actualmente, los precios de tres pelotitas sueltas cuestan en Argentina entre $900 y $1.000 que, al tipo de cambio oficial, serían 9 y 10 dólares aproximadamente. Por otro lado, el tubo presurizado de tres pelotitas tiene un valor de entre $1.250 y $1.950 (entre 12,50 y 19,50 dólares).

Producción e importación

En Argentina son dos las principales empresas que fabrican pelotitas de tenis. Mafer, por un lado, informó que su producción ronda las 5 mil unidades diarias. Penn, por el otro, logra un abastecimiento máximo de 26 mil al día, aunque actualmente su capacidad de producción está a la mitad. 

Para aumentar su producción, los dueños de las fábricas aseguran que es necesaria una inversión que les permita mejorar los números, algo que aún no llegó.

En el caso de la importación, las empresas extranjeras con presencia en el país como Babolat, Wilson, Dunlop y Head no pueden publicitar sus productos ya que no pueden garantizar una regularidad en su ingreso

Esto ocurre debido a las reglamentaciones vigentes para la importación, las cuales provocan demoras de entre 3 y 6 meses para liberar los productos de la aduana y pagos arancelarios y de almacenamiento de los contenedores mientras se espera.