Una jugadora de fútbol que pertenecía al plantel femenino del Club deportivo Universidad Abierta Interamericana Urquiza (UAI), tras ser desvinculada de forma sorpresiva en mitad del Torneo de primera división A, intimó a la institución y a la AFA a que le reconozcan su carácter de jugadora profesional y se la indemnice como tal ya que, según reclamó, las futbolistas sufren "discriminación de género".

"Me tomó por sorpresa cuando a mitad del Torneo mi técnico me dijo que no formaba más parte del plantel, solo por "cuestiones futbolísticas". Las deportistas sufrimos discriminación en cuanto a brechas salariales y, por eso, no podemos vivir del fútbol como sí lo hacen los hombres", dijo esta mañana la jugadora denunciante, Macarena Sánchez Jeanney (27), quien jugaba desde hace siete años en el club UAI.

Desde su casa en el barrio porteño de San Telmo, la joven santafesina se definió como "feminista" y dijo que ella siempre defendió los derechos de las mujeres en el fútbol.

"Estaba todo normal y terminamos el último partido en diciembre, nos fuimos de vacaciones y cuando volvimos me enteré de esto. Lo relevante es dejar a una jugadora libre a mitad de torneo sin posibilidad de seguir jugando para otro lado", declaró Sánchez.

Tras publicar un comunicado de prensa sobre lo sucedido en su red social de Twitter, la joven confirmó que el 18 de enero realizó una intimación extrajudicial al club junto a sus abogadas del estudio jurídico M. y G. Asociadas con el fin de que "se regularice mi situación laboral como futbolista profesional" y llamó a la AFA al cese de su inacción.

"El club tiene 48 horas para responder ante la presentación extrajudicial que realizamos y veremos cómo sigue. Estoy triste porque no voy a poder jugar por seis meses, pero espero que esto deje sentado un precedente para otros casos en el fútbol femenino", añadió.

Además, agregó que "todas las mujeres venimos peleando por la profesionalización del fútbol femenino y yo reclamé mis derechos".

Melisa García, una de las abogadas que la representa, explicó que el procedimiento realizado es el que corresponde a las cuestiones de reclamo, "se intima por un plazo de las 48 horas al club para que regularice la situación de Macarena al momento de ser desvinculada y se le reconozca e indemnice por su carácter de jugadora profesional".

"Ninguna jugadora de fútbol tiene contrato, hay una relación laboral encubierta donde pactan con las jóvenes para que realicen tareas administrativas y así justifican el salario de jugadora profesional, pero el club ganó torneos y las reconoce públicamente como tales", agregó la abogada García.

Y detalló que "la cuestión discriminatoria está dada en la brecha salarial y contractual entre ambos géneros."

Por su parte, el departamento de legales del club UAI Urquiza, prefirió no realizar declaraciones al respecto