Semillero de grandes exponentes a lo largo de tres décadas que tuvieron como punta del iceberg a la formidable Generación Dorada -que aún muestra en plena vigencia a Emanuel Ginóbili en la NBA-, la Liga Nacional de Básquetbol (LNB) no descarta en su plan de crecimiento la incorporación de equipos extranjeros para la próxima temporada.

La idea tuvo como disparador de base la crisis que afronta la liga venezolana, fuertemente afectada por la grave situación que en todas las áreas, política, económica y social, sufre el país caribeño.

Guaros de Lara despachó hace meses nomás a Estudiantes Concordia en una serie que cerró con un 3-2 favorable como visitante para hacerse de la Copa Horacio Muratore, el trofeo de la Liga Sudamericana 2017. A pesar de ese alto status que semejante logro encierra, la institución se encuentra en picada por la insuficiencia económica para hacer frente a sus objetivos y mantener un plantel de jerarquía, que al igual que el seleccionado venezolano se ve en la pérdida de sus principales figuras a pesar de haberse consagrado en el FIBA Américas 2015 y en las dos últimas ediciones del Campeonato Sudamericano.

Ante ello, Jorge Hernández, propietario del club venezolano, entabló conversaciones con la LNB para evaluar la posibilidad de que su equipo participe en una futura edición de la máxima competencia en la Argentina, una Liga que de 2015 hasta aquí incrementó en más de un 230% sus ingresos en patrocinios (actualmente alcanza los 60 millones de pesos por temporada y tiene proyección de subirse a 100 millones para 2018-2019).

La falta de competencia en la Liga Profesional de Baloncesto (LPF) de Venezuela hizo al dueño de la franquicia de Barquisimeto pensar en plantear la inclusión de su equipo, cosa que pasó a ser considerada seriamente por las autoridades del básquetbol argentino, que no descartan llevar la competencia a 22 o 24 clubes (actualmente son 20), incorporando también en la invitación a Olimpia de Paraguay.

Para que el agregado de instituciones extranjeras suceda, desde luego, además de la decisión hará falta una reformulación del estatuto de la LNB.

Guaros de Lara, campeón también en 2016 y 2017 de la Liga de las Américas (LDA), no tiene aún competencia oficial en su país debido a que la Liga venezolana no comenzó a causa de la imposibilidad de pagarles a los jugadores extranjeros por falta de divisas. Hernández, quien contrató al entrenador argentino Fernando Duró para que se haga cargo de su plantel, aseguró que le encantaría ser local en Buenos Aires en caso de que se concrete la chance de que prospere su inclusión en la Liga de nuestro país.

Sin embargo, sus tratativas no se circunscribieron solo a tentar a la LNB, también planteó sus deseos de mantener competitivo a su equipo en las ligas de Puerto Rico y de México.

Para la mirada de la LNB, tal incorporación encajaría en las pretensiones de su proyecto de expansión, que la temporada pasada se abrió al mercado asiático acordando un importante sponsoreo con la firma de indumentaria china Peak, que también pasó a vestir a los árbitros y a algunos de los equipos.

En su presente marcado por la falta de competencia, Guaros de Lara viene de ser eliminado del cuadrangular semifinal II de la Liga de las Américas 2018 jugado en Corrientes.