Archivada con grandes interrogantes la dura caída del Seleccionado nacional por 4-2 ante Nigeria en Krasnodar, la Asociación del Fútbol Argentino planea recurrir a una histórica cábala utilizada camino a varios mundiales, un partido amistoso de cierre de preparación hacia Rusia 2018, jugando ante Israel, tal como lo hizo semanas antes de consagrarse campeón en México 1986.

Aquella vez, visitó a Israel en Ramat Gan, partido que decantó en una goleada de 7-2 que en parte resultó válida para inyectarle al equipo una cuota de optimismo.

Con el recordado título en el Estadio Azteca, el Seleccionado repitió a partir de allí sus enfrentamientos con el combinado israelí, al que previo a los mundiales de Italia ‘90 y Estados Unidos ‘94, volvió a superar por 2 a 1 y por 3 a 0, respectivamente, jugando en la misma ciudad.

Cuatro años más tarde, hacia Francia ‘98, el talismán de jugar con Israel se mudó a Jerusalem y fue derrota de 2-1.

La intención de reflotar dicho encuentro es, según aseguran en AFA, del presidente de la entidad Claudio Tapia, quien también viene de tomar dos decisiones recientes de este tipo, la mudanza de estadio del Monumental a la Bombonera para recibir a Perú y el permiso de visita del brujo Manuel en el viaje a Quito visitando a Ecuador, ambos partidos en el cierre de la traumática eliminatoria.

Para febrero la idea sería planificar uno o dos partidos con jugadores de la Superliga en el Interior del país, a las puertas de la doble fecha FIFA de marzo: el 23 de ese mes, Argentina tiene firmado estar en Basilea, Suiza, para chocar con Italia, para luego testear al equipo ante un seleccionado africano o asiático (Marruecos o Arabia Saudita), encuentro que podría tener como sede la ciudad de Lille, en Francia.

Acabados los ensayos, el Seleccionado nacional encararía la posibilidad de trabajar entre unas dos semanas en Barcelona, algo que habría sido consensuado entre Sampaoli y Lionel Messi, sin descartar aún dos ofrecimientos para pasar unos días acuartelado, uno en el pueblo alemán de Herzogenaurach, donde Adidas tiene el predio utilizado por el Seleccionado durante el Mundial 2006, y otro en Inglaterra usando las instalaciones del Manchester City.