La Federación Internacional de Handball (IHF) anunció que ya no será obligatorio el uso de bikinis, a cuatro meses de que la selección femenina de beach handball de Noruega recibiera una multa por 1.500 euros por salir a competir en el Campeonato Europeo con shorts. 

La FIH autorizó la modificación del reglamento de vestimenta tras varias acusaciones de sexismo, ya que a las mujeres se las forzaba a vestir una bikini de dos piezas (un top deportivo sin mangas y un bombachón o prenda inferior de no más de 10 centímetros de ancho) mientras que a los varones se les permitía jugar con camisetas amplias sin mangas y shorts hasta las rodillas.

Ahora, en lugar de un uniforme que sexualiza los cuerpos y puede ser incómodo, las jugadoras podrán usar shorts o calzas tipo de ciclista y remeras. En las nuevas reglas, que se aplicarán desde 2022, las mujeres deberán usar "pantalones cortos ajustados con un ajuste ceñido" y una "camiseta sin mangas ajustada al cuerpo", a diferencia de los pantalones "ajustados y cortados en un ángulo hacia arriba hacia la parte superior de la pierna" que antes se requería. 

La multa por no usar bikini fue de 1.500 euros

Sin embargo, la medida cuenta con algunas críticas, ya que hay personas que todavía consideran que la nueva vestimenta sigue siendo sexista, ya que el short que deben usar las mujeres debe ser "ajustado" y no "holgado" como usan los hombres, a los que ya se les permitía jugar con camisetas amplias sin mangas y un pantalón corto hasta las rodillas.

La multa a Noruega que motivó el cambio en el handball

En julio de este año se había generado una gran polémica con la selección femenina de Noruega, que recibió una multa por parte de la Federación Europea de Handball (EHF) por incumplir con esa norma de vestimenta impuesta por reglamento, en el partido por el bronce del último Campeonato de Europa.

La cantante Pink, por entonces, se ofreció a pagar la multa y manifestó en redes: "¡Eso es sexismo! Así que dejen que las mujeres usen lo mismo que los hombres o hagan que los hombres jueguen en bikini". A esto se sumó el ministro de Deportes de Noruega, Abid Raja, que declaró que la situación era "completamente ridícula" y consideró que las actitudes debían cambiar.

Ante la repercusión generada por el incidente, el presidente de la Federación Europea de Handball, Michael Wiederer, dijo en un comunicado: “Somos muy conscientes de la atención que recibió el tema en los últimos días, y si bien los cambios no pueden ocurrir de la noche a la mañana, estamos totalmente comprometidos con que algo bueno salga de esta situación en este momento, razón por la cual la EHF donó la multa por una buena causa que promueve la igualdad en los deportes“.

 

Según el diario inglés The Guardian, los ministros de Deportes de cinco países europeos (Dinamarca, Noruega, Suecia, Islandia y Finlandia) enviaron el mes pasado un escrito en conjunto a la FIH solicitándole modificar sus arcaicas reglamentaciones en torno a la vestimenta requerida a los equipos femeninos. El objetivo de este pedido era “no solamente contener a la actuales atletas, sino también respaldar y alentar a todos los deportistas sin importar su género o sus antecedentes para que permanezcan en el deporte”.

El presidente de la Federación Noruega de Handball, Kåre Geir Lio, calificó el cambio como "un paso real y simbólico" hacia la lucha contra la desigualdad de género en el deporte. "Creo que es bueno para el juego, pero en primer lugar, es bueno para las mujeres y es bueno para la forma en que nos tratamos en los deportes", dijo a NBC News Bodø.