El anuncio retumbó por la trascendencia de un cambio total que supone pero también por lo grueso de la cifra que lo sustenta, la de los 2.450 millones de euros con los que firmaron un acuerdo la Federación Internacional de Tenis y la compañía española Kosmos que encabeza Gerard Piqué. La aplicación del mismo, muy lejos del fútbol, la actividad del actual jugador del Barcelona. El objetivo, por el cual en la ITF abrieron los ojos hasta el tamaño de pelotas de tenis, estará centrado en la Copa Davis.

La búsqueda, la reestructuración del torneo para hacerlo más atractivo, al estilo de un Mundial de fútbol, en el cual queden garantizadas las presencias de todos los mejores jugadores del mundo sin las grandes ausencias que en las primeras rondas por lo general tiene el formato copero actual de series a lo largo del año.

El certamen internacional por equipos que se celebra desde hace más de un siglo cambiaría en 2019 de aprobarse semejante acuerdo en el mes de agosto, una negociación que se asegura comenzó hace un par de años en distintas charlas de Piqué con el serbio Novak Djokovic.

La base del cambio es acotar la competencia a una sola semana, durante el mes de noviembre y en una única sede (por intereses económicos ya avanzados el país sería China).

El fixture tendría 18 equipos en lugar de los 16 de la actualidad, y jugosos premios para las figuras y obviamente las federaciones. La traba a salvar, que no sería tal ante tamaña palanca económica, es el saturado calendario de la ATP, cargado de torneos.

Piqué no solo preside Kosmos sino que también fue su fundador y suele ser visto desde hace tiempo en grandes eventos tenísticos, estuvo en el pasado Masters de Londres y en el palco oficial del Mutua Madrid Open.

Ayer, en el marco del ATP 500 de Acapulco donde es el preclasificado número uno del torneo, su compatriota Rafael Nadal le dio un empujón crucial a la propuesta.

"Cuando una cosa no funciona a la perfección hay que buscar soluciones, hace años que esto es así. Es una buena iniciativa que puede funcionar, ojalá tenga éxito", remarcó Rafa, otro de los célebres que como Djokovic ya había hace tiempo tocado la idea con Piqué.

El mallorquín, sin embargo, hizo hincapié en que más allá de donde provengan los millones que le den cuerpo a ese acuerdo firmado por espacio de 25 años, lo bueno sería que la nueva Copa Davis mude su sede anualmente de modo de poder ser vista en muchas partes del planeta.

"Ojalá que la iniciativa no sea fija, que se pueda ir repartiendo por todo el mundo. Lo importante es que un evento que será como una Copa del Mundo no se quede en un lugar particular, que se pueda ir viendo en diferentes lugares, que los aficionados puedan desplazarse, disfrutar de animar a su país, y eso hace que la competición se haga grande y única", agregó Nadal en México.

Por lo pronto, con el cuidado diplomático de adelantar que el proyecto no es todavía una cosa juzgada y espera por su rúbrica en seis meses, la ITF comunicó oficialmente ayer el acuerdo con Kosmos, remarcando a modo de ganar simpatías el aumento de premios para jugadores y federaciones y la financiación de programas para el desarrollo del tenis.

En el detrás de escena, Piqué hizo fuerte su apuesta con el respaldo económico del nipón Hiroshi Mikitani, el presidente de Rakuten, la compañía japonesa que es el principal patrocinador en la camiseta del Barcelona, y que pasaría a ser la nueva organizadora de la competencia de tenis por equipos más prestigiosa del mundo.