Las informaciones que se cruzan en Barcelona por la partida de Javier Mascherano fluctúan según conveniencia, asegurando unos que el Hebei Fortuna de China pagará por su pase 10 millones de euros, asegurando otros que la operación solo fue cerrada por 6 millones de esa misma moneda, diferencia de un inmenso 40% tratándose de un pase de bajo costo para lo que es el actual mercado de jugadores con chapa de Selección.

Según el diario Sport de Barcelona, la llegada del zaguero colombiano Yerry Mina de Palmeiras de Brasil le dejó la puerta abierta a Mascherano, quien pidió suspender su contrato para llegar con continuidad al Mundial de Rusia 2018. En ese arribo de quien será su remplazante, estaría la explicación de por qué los 6 millones de los que siempre se hablaron pasaron de golpe a transformarse en las últimas horas en 10, una maniobra de la prensa oficialista culé de dar a creer a los hinchas que casi sin desembolsar dinero (por Mina se pagaron 11,8 millones de dólares al Palmeiras), su club cambió un jugador hoy suplente y cerca de su retiro por un jugador de gran futuro y potencialmente titular.

De esta manera, el ex River jugará en China con un antiguo compañero del Seleccionado Ezequiel Lavezzi (convirtió 20 goles en 27 partidos en la última temporada) y será dirigido por el chileno Manuel Pellegrini. De este modo, hará que en el final de su carrera sea el mismo entrenador que lo hizo debutar en Primera (en River, en 2003) quien lo acompañe hasta el día de colgar sus botines.

Mascherano tenía contrato hasta junio de 2019, pero al ver relegada su titularidad en el último año, prefirió alejarse del Barcelona para tener chances de jugar el Mundial, que marcará su despedida del Seleccionado argentino.

Con pocos minutos en cancha en los últimos meses, Mascherano se despidió del blaugrana con siete temporadas y una foja de 332 partidos y un solo gol, y de inmediato anunció la contratación del central colombiano, de 23 años, y a quien se le puso sobre la mesa un contrato por cinco temporadas y media (hasta el 30 de junio de 2023), con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, esto según un comunicado.

Mina, segunda contratación de Barcelona en este mercado de invierno tras el delantero brasileño Philipe Coutinho, se inició en Deportivo Pasto de su país, luego pasó por Independiente Santa Fe de Medellín -fue campeón de la Copa Sudamericana 2015- y en 2016 llegó a Palmeiras, con el que ganó el torneo Brasileirao de ese mismo año.

Con el Seleccionado de su país, disputó la Copa América Centenario 2016 en Estados Unidos y también cinco partidos de las Eliminatorias Sudamericanas para Rusia 2018.