Con la renovación de contrato de Lionel Messi con el Barcelona todo llegó a buen puerto para ambas partes, aunque eso no le haga olvidar a la entidad catalana el temor vivido por la incertidumbre que le había generado el impasse que hubo, de varios meses, entre el acuerdo con su padre Jorge Messi y la firma definitiva del jugador.

Para los aficionados, la espera se trató de una diferencia en las agendas de las partes, con diversas justificaciones como que el club se vio sacudido primero por la escandalosa ida de Neymar al PSG, más los actos terroristas sufridos en la ciudad barcelonesa, y los compromisos de Messi con las Eliminatorias y la gira por Oceanía en la que incluyó el cumplimiento de contratos publicitarios, etc.

Pero lo cierto es que la Pulga no firmaba su renovación de contrato y los ánimos en el club culé navegaron en un mar de dudas, abierto desde aquellos grandes dolores de cabeza que el rosarino tuvo a consecuencia de su incumplimiento con determinadas normas impositivas.

Sin su firma, la posibilidad de que se quedara libre para negociar con cualquier club a partir de enero próximo no era una bomba de humo.

Su vínculo vencía en junio de 2018 y por ello seis meses antes hubiera podido verse en libertad de iniciar negociaciones.

Para el diario español El Mundo, su nuevo contrato terminó siendo un 70% superior al de Cristiano Ronaldo, además de pasar de tener una cláusula de rescisión de 300 millones de euros a otra de 700 de la misma moneda, algo que sí había trascendido al momento en que se firmara la renovación con el presidente Josep María Batomeu.

En tren de comparaciones con el delantero portugués, quien sí terminó negando su renovación al Real Madrid, 1.000 millones de euros son los que figuran rubricados en el club merengue, con un sueldo anual de 21 millones de euros libres de impuestos. Mirando ese rango que establece la estrella del archirrival, -el jugador mejor pago del mundo en las últimas cinco temporadas-, y siempre de acuerdo con lo publicado por el diario español, el haber por año de Lio asciende a cerca de 35 millones netos, con vigencia hasta 2021 y con la opción de extenderlo por una temporada más.

En total, el Barça acordó con Messi un contrato de 415 millones de dólares brutos a dividirse por la cantidad de temporadas hasta junio de 2021, haciendo de su ingreso mensual una cifra parecida por la que Neymar emigró al PSG.

Pero el plus que se visibiliza en favor de Messi en materia ganacias, puestas en el llano con las de CR7, tiene una de sus claves en la prima de su contrato que asciende a casi 120 millones de dólares brutos con la que supera al portugués, un monto que se sospecha en respuesta al proceso judicial por la tributación de sus derechos de imagen, por el que tuvo que pagar unos 40 millones de dólares para limpiarse del fraude cometido.

  • A Mascherano lo seduce una oferta del fútbol chino

El rumor de que Javier Mascherano está en la búsqueda de dejar el Barcelona con el fin de tener mayor continuidad de minutos en cancha en otro equipo para así llegar mejor al Mundial de Rusia 2018 encontró confirmación ayer. La decisión del volante ahora devenido en defensor de marcharse del equipo culé, en el que juega desde 2010, fue eje de las noticias en el diario catalán Mundo Deportivo.

“No es ninguna novedad, Javier Mascherano ha decidido salir del Barcelona en enero próximo y no tiene intención de dar marcha atrás. Su decisión fue muy meditada”, publicó el diario barcelonés.

Elucubrando sobre un posible destino, el jugador surgido en River, quien tiene contrato hasta el 2019, recibió una oferta muy importante desde China y ante esa oportunidad desea salir del club azulgrana.