Un golpe certero, hiriente, de nocaut. Así vive el PSG la dura eliminación de la Liga de Campeones a manos del Real Madrid, siendo presa ahora de los fuertes rumores que indican que su gran inversión para el sueño de convertirse en el rey de Europa, el brasileño Neymar, amasa la idea de pasar al club merengue la próxima temporada.

Buscando poner paños fríos, el propietario del club parisino, Nasser Al-Khelaifi, salió a responder que "no es el momento indicado para pensar en cambios" eludiendo el tema que sin querer, alimentó Marquinhos, amigo del astro y compañero de equipo y del Seleccionado brasileño.

"Especialmente a él le pido que se quede. Es hora de tomarse un tiempo, crecer, madurar y tomar el poder. Neymar es un jugador importante para nosotros y debe tener confianza en nuestro proyecto, en nuestro equipo y en nuestro personal", comentó el volante nacido en San Pablo, desnundando que hay certezas de que Neymar estudia la posibilidad de emigrar.

Después de haber sacudido el mercado de pases contratando a Kylian Mbappé y Neymar (unos 400 millones de euros por ambos, 180 y 220, respectivamente), el PSG debió despedirse en octavos de final con el actual bicampeón, cimbronazo que también decantó en una fuerte crítica de otro de sus jugadores, Julian Draxler, al planteo del entrenador Unai Emery.

"El Madrid jugó tranquilamente y no estaba nervioso. Hicimos rodar la pelota, pero no se puede ganar solo con eso. Debes presionar al Madrid cuando pierdes 1-3. No solo hacer pases y esperar que el gol caiga del cielo. Merecimos ser eliminados", analizó el alemán.

El ex Wolfsburgo y hombre de la Selección teutona apuntó también contra el presidente Nasser Al-Khelaifi y su política de refuerzos: "Gastamos 400 millones de euros y dijimos que era para cambiar, y al final ni pasamos de ronda".

Pero en el ojo de la tormenta no quedó Al-Khelaifi sino Emery.

El director técnico del Paris Saint Germain arribó al club luego de hacer historia en Sevilla, club con el conquistó de forma incuestionable tres veces la Europa League.

Pese a ser cómodo puntero en la actual Ligue 1, certamen que lo muestra encaminado a una nueva corona, estar en la final de la Copa de la Liga y en semifinales de la Copa de Francia, el principal objetivo era conquistar la Orejona (sobre todo para olvidar el mal trago de la anterior edición, en la que el Barcelona lo sacó del torneo pese a haber caído por 4 a 0 en el partido de ida). Emery ya era el entrenador por ese entonces, y aquella serie dada vuelta de forma increíble por el Barça (6-1 en el Nou Camp), se carga en la mochila de la reciente eliminación al DT.