El Dakar 2019 no comenzó de la mejor manera. Hace casi un año atrás, la empresa francesa ASO negociaba el recorrido en América latina, como ya es habitual desde 2009, cuando la carrera más difícil del mundo se mudó desde África por amenazas terroristas. Pero el panorama no fue el mejor esta vez. Más allá de la buena experiencia sudamericana, Argentina, por primera vez en una década, se negaba a recibir al Rally más complejo. Decisiones económicas (unos 5 millones de dólares por contar con un punto de relevancia, ya sea largada, descanso o llegada) dejaron al margen a nuestro país.

Inmediatamente se sumó Chile a la negativa. Otras razones también dejaron fuera del Dakar al país con su desierto de Atacama, tan tradicional para la prueba. Gestiones de apuro a último momento intentaron convencer a Evo Morales, pero Bolivia tampoco llegó a un acuerdo, por lo que Perú quedó solo.

Por primera vez en 40 años se desarrolla un Dakar en un solo país. Comenzó el domingo con la rampa de largada (137 motos, 26 cuatriciclos, 97 autos, 33 sideBySide y 41 camiones) y se puso en marcha ayer. En Magdalena del Mar, en el sector norte de la costa de Lima sobre el Pacífico, los 334 vehículos inscriptos pusieron primera en el predio que los recibirá el 17 de enero, en la final.

La caravana del Dakar se adentrará durante diez etapas en el desierto que se extiende por la costa del océano Pacífico, un paraje inhóspito de miles de kilómetros con vertiginosas dunas de arena blanda. Buena parte de los participantes ya probaron la dureza y dificultad del desierto peruano el año pasado, cuando el Dakar estuvo cinco días en ellas y algunos de los favoritos tuvieron que abandonar.

Joan Barreda, uno de los favoritos en la categoría motos del Dakar 2019, se adjudicó la primera etapa de la competencia que comprende Lima y Pisco. El español llegó por delante del chileno Pablo Quintanilla. El motociclista, a bordo de una Honda, alcanzó los 84 km cronometrados de la etapa prólogo en 57 minutos y 36 segundos. Fue la más corta de toda la competición con 311 kilómetros de recorrido.

Por su parte, el argentino Nicolás Cavigliasso ganó la primera etapa en cuatrimoto y se ubicó adelante de su connacional, Jeremías González Ferioli, quien se colocó en el segundo lugar. El piloto, de 27 años, recorrió un circuito de 83 kilómetros cronometrados es esta etapa, en 1 hora, 17 minutos y 15 segundos, con lo que se convirtió en el primer líder de esta categoría.

Los argentinos con chances

En la lista de candidatos al triunfo, en cada categoría, aparecen los argentinos, cuya participación esta vez se vio reducida debido a que el Dakar no transita por nuestro país. En esta edición habrá 26 representantes, mientras que en 2018 fueron 64.

En motos, Benavídes es un firme favorito. Con las dos ruedas también correrán Caimi, Duplessis, Ontiveros, Hernández, Notti, Cola y Urquía. En autos, el mendocino Orlando Terranova siempre está en la zona de elite del Dakar. También competirán Maldonado, Gándara, Núñez, Zingoni y Santos. En la categoría Side by Side correrá Silva, con el prototipo Colcar. Y en cuatriciclos, González Ferioli, Cavigliasso, Verza, Sarquiz, Gallego, Estanguet, Hansen, Andújar y Mattarucco.