El juicio por el FIFA Gate, el escándalo de corrupción más grande de la historia del fútbol, continúa en Estados Unidos y uno de los últimos en declarar en la Corte Federal de Brooklyn fue el hijo de Luis Chiriboga Acosta, ex presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), actualmente con detención domiciliaria: José Luis confesó que lavó 2,8 millones de dólares para su padre. “Fue mi padre quien me lo pidió. No podía decir que no”, se excusó ante el tribunal.

José Luis Chiriboga, agente de jugadores con licencia FIFA, testifi có que su padre le pidió usar su cuenta en el Biscayne Bank de Miami, para recibir transferencias de Full Play, la empresa manejada por los argentinos Hugo y Mariano Jinkis, que tenía la concesión de los partidos de la selección de Ecuador.