Ardid mediante para obtener el propósito de demostrar que en el atletismo de elite puede existir el suministro planificado de drogas prohibidas para beneficiar a un corredor, un equipo de personas que se hicieron pasar por cineastas consiguieron la evidencia buscada.

Así lo reflejó el prestigioso diario británico The Telegraph, encargado de publicar la investigación que comprometió nada menos que al grupo de colaboradores del atleta estadounidense Justin Gatlin, actual campeón mundial de los 100 metros llanos.

De acuerdo con el relato del periódico un equipo de reporteros logró establecer contacto con Dennis Mitchell y con Robert Wagner, entrenador y agente respectivamente del velocista, con la intención de que les suministraran sustancias prohibidas para la preparación de un actor para el rodaje de una película.

La investigación, reflejada con lujo de detalles por el medio inglés, asegura que Wagner terminó ofreciéndose sin problemas a los interesados, periodistas encubiertos que lo grabaron en el centro de entrenamiento en el que Gatlin hace sus ensayos en Florida, a "suministrar testosterona y hormona del crecimiento humano", colaboración por la que exigió a cambio el módico pago de 250.000 dólares.

Bronce en los 100m en 2012 y plata en 2016, Gatlin venció a Bolt este año en el Mundial de Londres

Ante el escándalo generado por el estado público y el tenor de la prueba, Gatlin tomó la decisión inmediata de despidió a Mitchell, después de que su revelación ponga a la luz que los deportistas pueden doparse sin ser detectados.

"Estoy en shock y sorprendido. Lo despedía tan pronto supe de este asunto", señaló Gatlin de 35 años en su cuenta de Instagram, al tiempo que la Agencia Antidoping de Estados Unidos (Usada) y la Unidad de Integridad del Atletismo tomaron el caso, de acuerdo al diario británico, para iniciar sus propias investigaciones.

El velocista fue sancionado en 2001 (tenía apenas 19 años) al dar positivo por anfetaminas durante el Campeonato Júnior de Estados Unidos, resultado que justificó por unos medicamentos que tomaba para un supuesto trastorno infantil por déficit de atención.

Gatlin cumplió entonces dos años de pena y en 2004 logró su primer gran triunfo, el oro en el hectómetro de los Juegos Olímpicos de Atenas.

El estadounidense logró luego dos oros mundiales en 2005 y un año más tarde, en el pico dorado de su carrera y antes de que el jamaiquino Usain Bolt irrumpiera para arrasar con todo, volvió a dar positivo por testosterona.

Como reincidente, Gatlin debería haber sido sancionado de por vida. Pero prometió colaborar en la lucha contra el doping y la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) y la Usada acordaron reducirle la sanción a ocho años, pena que más tarde el Tribunal de Arbitraje estadounidense se la redujo a cuatro años sin competir.