Racing fue condenado a pagar casi $200 millones por el crimen de un socio en una de sus sedes
La Justicia responsabilizó al club por no garantizar la seguridad interna y lo obligó a pagar una indemnización millonaria por el asesinato ocurrido en 2013
La Justicia condenó a Racing Club Asociación Civil a pagar una indemnización cercana a los 200 millones de pesos por la muerte de Nicolás Pacheco, socio del club y periodista partidario, asesinado en enero de 2013 dentro de una de las sedes de la institución.
El fallo fue dictado por el juez nacional en lo civil Jorge Sobrino Reig, quien determinó que el club incumplió de manera absoluta el deber de seguridad que tenía sobre quienes se encontraban en sus instalaciones. La sentencia también alcanza a los tres autores materiales del homicidio, ya condenados penalmente.
La resolución ordena el pago solidario de $199.720.000, más intereses y costas, a cargo de Racing, su aseguradora y los responsables del crimen. La medida es apelable ante la Cámara Nacional en lo Civil.
El crimen dentro de la sede
Pacheco fue encontrado sin vida durante la madrugada del 24 de enero de 2013 en la sede que Racing posee sobre la calle Nogoyá, en el barrio porteño de Villa del Parque. Según se estableció en la causa penal, había participado de un asado cuando fue atacado brutalmente por Aníbal Domínguez Butler, Enrique Rulet y Juan Carlos Rodríguez.
Luego de la agresión, los atacantes arrojaron su cuerpo a la pileta de natación con la intención de simular un accidente. Sin embargo, la autopsia determinó que la muerte se produjo por politraumatismos, fractura de cráneo y hemorragia craneoencefálica.
En 2016, los tres imputados fueron condenados a 12 años de prisión por homicidio simple, condena que quedó firme tras ser confirmada por la Cámara de Casación y la Corte Suprema de Justicia.
La responsabilidad civil del club
Al analizar el reclamo presentado por los padres y el hermano de la víctima, el magistrado recordó que la condena penal firme impide reabrir la discusión sobre los hechos y la autoría del crimen.
En ese marco, el juez sostuvo que existió una relación de consumo entre Racing y Pacheco, lo que implicaba para la institución una obligación de seguridad de resultado. Según el fallo, el club no garantizó condiciones mínimas de protección dentro de la sede.
La sentencia remarcó además graves irregularidades en el funcionamiento del lugar, como la falta de control en el ingreso y egreso de personas, el incumplimiento del horario de cierre y la permanencia de asistentes durante la madrugada.
El magistrado concluyó que el crimen podría haberse evitado si se hubieran cumplido reglas básicas de control y rechazó el intento del club de desligarse de responsabilidad bajo el argumento de que el hecho fue causado exclusivamente por terceros.
De este modo, la Justicia estableció que Racing debe responder civilmente por lo ocurrido, marcando un precedente relevante sobre la responsabilidad de los clubes en materia de seguridad dentro de sus instalaciones.
