La producción de línea blanca, como electrodomésticos, ropa, zapatos y accesorios, y servicios de belleza mantienen una actividad a través del ecommerce, aunque con limitaciones.

Sin embargo, su reactivación es un signo de interrogación porque si bien manifestaron su necesidad de volver a abrir las fábricas, el éxito dependerá de la demanda. "Pueden tenerla por el sector externo o por ser industria de industria, e incluso algunas se están tratando de reconvertir hacia algo que pueda parecerse a primera necesidad, como el caso de algunos textiles que pueden estar haciendo barbijos o productos para el sector hospitalarios", explicó Pablo Dragún.

Lejos de la reactivación están los gimnasios, los cines y teatros, los salones de fiesta, los hoteles, los restaurantes y los viajes de turismo. "Las cosas que requieran aglomeración de gente, como esparcimiento y demás actividades, están muy por el piso", confirmó el economista en jefe de la UIA.