El gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla que opera en el país, iniciaron ayer en Quito el quinto ciclo de negociaciones de paz, con una nueva nómina de negociadores comandados por el ex vicepresidente Gustavo Bell.

El inicio de la nueva ronda de diálogos está enmarcado por las presiones de algunos sectores sociales y el mismo deseo manifestado ayer por el presidente Juan Manuel Santos por extender el alto del fuego que se inició en octubre del año pasado y finaliza hoy.

El saliente jefe negociador, Juan Camilo Restrepo, cerró su gestión poniéndole un alto a los fusiles del ELN, en un hecho sin precedentes y que los medios locales catalogaron como histórico, dado que la organización jamas había firmado un documento de paz, reprodujo la agencia de noticias DPA.

El ELN se fundó en 1964 y desde entonces operó en distintos territorios de Colombia, en especial zonas apartadas en donde hay poca presencia del Estado y áreas abundantes en cultivos ilícitos.