Su ida de Boca al San Pablo fue un alivio para el mundo xeneize. Su ida del conjunto brasileño al Genoa de Italia lo mismo para la esfera paulista. Y ahora, las vueltas del destino lo tienen como una figurita deseada otra vez en su punto de partida, el plantel que conduce Guillermo Barros Schelotto. De ser resistido a ser querido, algo que solo los vaivenes del fútbol argentino puede facilitar, previa novela de odio devenido a amor en la relación del jugador en cuestión, Ricardo Centurión, con el presidente del club, Daniel Angelici.

El ahora dice que en los planes del Genoa no hay lugar para el delantero. Pero al mismo tiempo la entidad italiana busca que el jugador permanezca a préstamo en Europa ya que considera que venirse a la Argentina en esa condición sería verlo perder cotización. Con esa intención, el Málaga español se frotó las manos creyendo todo cerrado hasta enterarse que en Buenos Aires el jugador comenzaba a tejer un acuerdo, encima, con Racing también esbozando un interés.

La llegada de Centurión a Boca solo puede concretarse de ese modo, a préstamo, ya que el club no está dispuesto a pagar por su pase. "Sólo estamos dispuestos a pagar un préstamo", afirma Angelici, mientras el Genoa rechaza la posibilidad de cederlo al conjunto de la Ribera y para cortarle más los sueños al jugador instala la idea de un tercer club en escena, sin ventilar de cuál se trata, dejándolo en el plano del misterio y de palo en la rueda para las aspiraciones boquenses.

"Ricardo me pidió sinceras disculpas y otra oportunidad. Y estoy dispuesto a dársela. Eso sí, tiene que comportarse de la misma manera tanto adentro como afuera de la cancha", confirmó Angelici sobre el restablecimiento de la relación entre ambos.

"Si se da a préstamo, no hay problemas. No tengo por qué cerrarle la puerta a nadie", sostiene el titular xeneize.

En el mientras tanto, y en otra gestión también en suelo italiano, Boca habría cristalizado un viejo sueño de su DT: contratar al defensro paraguayo del Milan, Gustavo Gómez, quien llegaría a préstamo por un año con opción de compra, según el medio italiano Premium Sport.

Boca, que viene de conseguir sin desembolsar un centavo el regreso de Carlos Tevez, y se jacta de que si un club paga la cláusula de 37 millones de dólares de Cristian Pavón "no se opondrá" a su partida, pagará al Milan 500.000 euros por la cesión de Gómez.

En la operación, deseada hace tiempo, está establecido que al final de su préstamo deberá desembolsar 6.000.000 de la misma moneda, en caso que pretenda adquirir el pase del marcador central que ya fue dirigido por Guillermo Barros Schelotto en su etapa en Lanús, donde luego fue campeón de la mano de Jorge Almirón.