Primero era Colombia y Argentina, pero los problemas sociales del primero hicieron que dejara de ser sede. Después se bajó Argentina, ya que los problemas sanitarios por el coronavirus (Covid-19) hacían imposible la realización de un torneo internacional. Apenas un día después, la Conmebol decidió que la Copa América 2021 se realice en Brasil, uno de los países más afectados por la pandemia y con una alta tensión social por los manejos de su presidente Jair Bolsonaro. La decisión inmediatamente disparó las críticas, por lo que el organismo que lidera Alejandro Domínguez decidió aclarar las razones.

Figuras como Edinson Cavani Fernando Muslera, de la selección de Uruguay, Lionel Scaloni, de la selección argentina, y todo el plantel de la selección brasileña se expresaron en contra de la realización de la competencia en Sudámerica, debido a las profundas crisis sociales o sanitarias que atraviesan los países del continente. Para justificar a Brasil como sede del torneo, el Twitter oficial de la Copa América publicó una serie de tweets en los que explica que la Conmebol busca "la gloria deportiva", y la decisión no es un simple capricho. 

"La Copa América 2021 se hace por plata"

La Conmebol se mostró en desacuerdo con esta afirmación, y aclaró que "en realidad, la presente edición de la Copa América, que se disputará sin la presencia de público, arrojará pérdidas económicas" para la entidad.

"No existe tal búsqueda de ganancias. El torneo fue aprobado por el Consejo de la Conmebol con la finalidad de llegar con equipos con rodaje, competitivos y afinados a la Copa del Mundo 2022. Las selecciones sudamericanas solo pueden aspirar a la gloria deportiva mundial si aumentan los certámenes de alta exigencia", continúa el primer tweet.

Además, agregaron una especie de reproche o lamento porque en 2022 habrán pasado 20 años sin un campeón mundial sudamericano y que en 2018 ni siquiera alcanzaron las semifinales.  "Hasta entonces, nunca habían pasado dos mundiales sin un ganador de Sudamérica. Ahora ya llevamos cuatro", afirmaron.

"Brasil es el peor continente para jugar"

"La verdad es que Brasil se encuentra hoy con tasas de contagio por debajo de la media sudamericana, según datos de la John Hopkins University. En el índice de casos por millón de habitantes, está en mejores condiciones que Argentina o Colombia, países que iban a albergar inicialmente el torneo", justificaron. 

"Las proyecciones señalan que esta tendencia seguirá al menos en los próximos meses. Brasil está entre los tres países con mayor porcentaje de población vacunada en el continente, por debajo de Chile y Uruguay. Las ciudades elegidas como sede se encuentran entre las que tienen menor incidencia de la enfermedad", concluyó la Conmebol.

Los mismos jugadores brasileños pidieron no jugar el torneo en su país, que está segundo en cantidad de muertes a nivel mundial

Aunque es verdad que Brasil ya lleva distribuidas más de 100 millones de vacunas contra el coronavirus, los números de positivos y muertes siguen siendo altísimos. De hecho, el comunicado no podría haber tenido un timing más inoportuno, ya que horas después Brasil reportó su segundo peor registro de casos desde el inicio de la pandemia, con 95.601 nuevos positivos y 2.507 muertes en el día.

De esta manera, Brasil ya acumula 16.720.081 casos y 467.706 fallecidos desde el inicio de la pandemia, y se ubica segundo entre los países con más decesos y tercero en cuanto a positivos totales. Aún así, la Conmebol creyó válido realizar el torneo más importante a nivel continente en ese país, y movilizar a grupos enteros de futbolistas y miles de empleados para hacerlo posible.

"Hacer el torneo ahora es un capricho de la Conmebol"

"Se hicieron grandes esfuerzos para acomodar el calendario de competiciones y lograr la coincidencia entre la Copa América y la Eurocopa. El objetivo de alinear ambos torneos es que también coincidan las vacaciones de los jugadores y minimizar así su desgaste físico y mental, permitiéndoles un tiempo de descanso genuino y de calidad. Con ello se benefician los propios jugadores, los clubes y las selecciones", escribieron las autoridades de la Conmebol.

Aunque en un año normal esto parece una decisión más que lógica, la situación sanitaria de ambos continentes es muy diferente. Europa ya superó la segunda ola del coronavirus y está muy avanzada en términos de vacunación, a tal punto que en muchos países ya se reabrieron los estadios. En Sudamérica, en cambio, casos como el contagio masivo en River muestran que ni el fútbol se salva del coronavirus, que azota fuertemente a la mayoría de los países. 

Por otra parte, el "desgaste mental" que adució la Conmebol también es discutible, sobre todo después de las declaraciones constantes de los jugadores sobre la negativa a disputar el torneo. "Si está complicado en Brasil, no se puede jugar", consignó Sergio Agüero, a lo que se sumó Edinson Cavani: "Los jugadores no tenemos ni voz ni voto, no tenemos peso en ciertas cosas. Hoy somos los que tenemos que ir a poner la cara para tratar de darle una alegría a la gente que está encerrada. Hay un montón de actividades que no están funcionando y ahí estamos nosotros".

"A la Conmebol no le importan los jugadores, técnicos y árbitros"

En este sentido, la entidad se refugió en que fue "la primera confederación del mundo en suspender sus competiciones", con un protocolo que es efectivo "al 99%" y una propuesta única de vacunar a sus integrantes. "La Conmebol adelantó más de USD 95 millones en concepto de anticipo de premios y aportes para sostener económicamente a Asociaciones y clubes durante la pandemia.  Este año se invertirán más de USD 300 millones en premios y aportes para el desarrollo del fútbol", aseguraron.

Sin embargo, estas afirmaciones remiten nuevamente al caso de River Plate, que debió jugar dos partidos en menos de una semana con un plantel diezmado por más de 20 casos de coronavirus y la muerte de uno de sus choferes. La sola imagen de Enzo Pérez de arquero, siendo mediocampista y estando lesionado en un equipo que jugó sin cambios, podría contrarrestar los dichos de Conmebol.

Enzo Pérez tuvo que ir al arco porque la Conmebol no permitió suspender el partido de River, que tenía más de 20 casos de coronavirus

Por otra parte, personalidades del deporte comentaron que la cuestión iba más allá de jugadores, técnicos o árbitros. Martín Lasarte, director técnico de la selección de Chile, dijo: "Lo he dicho antes, pero ahora pasa con esto de Brasil. A cualquiera le puede pasar y podemos ser nosotros. No es lo mismo que se contagie un futbolista de 25 años a que lo haga un miembro del staff de mayor edad. Me parece un riesgo enorme, la salud está primero por lejos".

"La Copa América no puede jugarse"

"La realización de este torneo suscitó una inexplicable y muy subjetiva oposición, apoyada en prejuicios y no en datos reales", criticó la Conmebol, y argumentó que las Eliminatorias no se miden con la misma vara.

"Desde el inicio de la pandemia, Conmebol organizó cerca de 500 partidos, el 20% de ellos en Brasil, y no hubo nada que lamentar", concluyó la organización. Sin embargo, el caso de River puede volver a citarse, como también podría ser el de Independiente, que fue demorado en un aeropuerto de Brasil y sufrió maltratos por parte de las autoridades brasileñas, a tal punto que algunos jugadores debieron dormir en el suelo.