Con un total de 278 impactos (-10), Tiger Woods demostró en Bay Hill que fue muy en serio en busca de su noveno Arnold Palmer Invitational. Después de deslumbrar la semana pasada en el Valspar Championship, donde finalizó segundo a solo un golpe del campeón Paul Casey, Woods cerró su participación en Bay Hill en un meritorio quinto lugar con una tarjeta de 69 golpes (-3) que incluyó seis birdies y tres bogeys.

El californiano, quien desde su regreso se planteó competir más seguido con el objetivo de llegar lo más afilado posible al Masters de Augusta, se vio al tee del hoyo 16 a un solo golpe del a la postre vencedor, el norirlandés Rory McIlroy, pero su salida enviada fuera de límites le quitó chances sumado a una formidable seguidilla de cuatro birdies de McIlroy.

El campeón, con 64 golpes en la ronda de cierre (270 para el torneo), obtuvo así su décima cuarta victoria en el PGA Tour, gira donde no ganaba desde el 25 de septiembre de 2016, día en que justamente el legendario Palmer falleció a los 87 años.