FIFA vetó de por vida a dos expresidentes de federaciones, uno de ellos por comprar departamentos de lujo
Los sancionados son el dirigente de Montserrat Vincent Cassell y el expresidente de la federación de Maldivas Bassam Adeel Jaleel, condenado además a 23 años de prisión en su país.
La FIFA vetó de por vida a dos expresidentes de federaciones de fútbol por mala conducta financiera: el histórico dirigente de Montserrat Vincent Cassell y el expresidente de la federación de Maldivas Bassam Adeel Jaleel. Ambos fueron sancionados por los jueces de la entidad, según informó la FIFA en un comunicado difundido el viernes.
A Cassell se lo acusó de "abuso de posición, conflictos de interés sistémicos" y de malversación de fondos de la FIFA y de la federación de Montserrat, un dirigente que se mantuvo en el cargo desde que ya había sido sancionado en 2011 por un escándalo de sobornos electorales en el Caribe.
El trasfondo: la pelea por la presidencia de la FIFA
Las sanciones se conocen en un momento delicado para el organismo. En noviembre, la FIFA debe anunciar los candidatos a su presidencia para el período que arranca en 2027, y hasta hace poco se daba por segura la reelección de Gianni Infantino hasta 2031.
Ese pronóstico empezó a tambalear después del Mundial, cuando la UEFA le marcó distancia y un efecto dominó de federaciones comenzó a plantear que no le dará su apoyo. Los vetos a Cassell y Jaleel llegan, entonces, en medio de ese clima de mayor escrutinio sobre la gestión del propio Infantino al frente del organismo.
Departamentos de lujo con plata del fondo Covid-19
Jaleel fue expulsado del fútbol por "hacer un uso indebido de los fondos del Plan de Ayuda por Covid-19 de la FIFA para su beneficio personal", un programa que la entidad había habilitado en 2020 con hasta 1.500 millones de dólares en subvenciones y préstamos para ayudar a las federaciones afectadas por la pandemia.
Según informaron medios de Maldivas este año, Jaleel fue condenado a 23 años de prisión en su país por malversar 1,2 millones de dólares que estaban destinados a clubes locales de fútbol. De acuerdo con esas informaciones, ese dinero se utilizó para comprar departamentos.
Un escándalo que viene de 2011
Cassell y el secretario general de su federación, Tandica Hughes, se declararon culpables en abril en un tribunal de Montserrat por evasión fiscal. Los dos habían sido procesados además en 2011 por el entonces comité de ética de la FIFA, en el marco de un escándalo en el que dirigentes del fútbol caribeño recibieron pagos en efectivo de 40.000 dólares vinculados a Mohamed bin Hammam, de Qatar, durante su fallida campaña para desafiar a Joseph Blatter por la presidencia de la FIFA.
Pese a esa sanción de 2011, ambos continuaron al frente del fútbol de Montserrat durante años, una federación que recibe al menos 2 millones de dólares anuales de las ganancias del Mundial.
La intervención de Montserrat
La FIFA instaló un equipo de gestión de emergencia en Montserrat en febrero del año pasado, después de que Cassell y Hughes se marcharan, por lo que definió como una "crisis excepcional y parálisis institucional".
Hughes recibió una prohibición de 15 años por "beneficiarse de y facilitar transacciones indebidas" y abuso de posición, y deberá pagar 150.000 francos suizos (184.000 dólares).
Cassell, además del veto de por vida, fue multado con 1 millón de francos suizos (1,23 millones de dólares) por cargos vinculados a la integridad física y mental del personal de la federación; no está claro qué autoridad tiene la FIFA para cobrar esa suma.
También cayó el exdirector financiero de Maldivas
El exdirector financiero de la federación de Maldivas, Mohamed Ageel, fue inhabilitado del fútbol por 10 años y multado con 100.000 francos suizos (184.000 dólares), por cargos relacionados con "facilitar y ocultar el uso indebido de fondos de la FIFA, utilizar documentación falsificada y no cooperar" con la investigación de ética.
El propio Infantino había visitado Maldivas el año pasado y reconoció en un comunicado "los desafíos que el fútbol en Maldivas ha enfrentado en los últimos años", en una señal de que el organismo ya tenía en la mira a la federación mucho antes de la sanción de esta semana.
Tanto Cassell como Jaleel asumieron sus cargos en 2016, el mismo año en que Infantino llegó a la presidencia de la FIFA, y todavía estaban al frente de sus federaciones un año después, durante el congreso de la entidad en Baréin.
Allí, Infantino les había advertido a los dirigentes corruptos: "Si hay alguien en esta sala o fuera de esta sala que todavía cree que puede enriquecerse, que puede abusar del fútbol, tengo un mensaje claro y contundente para decirle: deje el fútbol y deje el fútbol ahora".


