La AFA programa la fecha decisiva y rompe su propio reglamento
La Liga Profesional oficializó la jornada que define los playoffs, pero no unificó horarios entre equipos que compiten por clasificar, en contra de la norma vigente.
La Liga Profesional confirmó el cronograma de la fecha 9 del Torneo Apertura, la jornada que cerrará la fase regular y definirá a los clasificados a los playoffs. La programación, que había quedado pendiente tras el paro dispuesto por la Asociación del Fútbol Argentino, distribuye los partidos entre sábado, domingo y lunes, con cruces determinantes en ambas zonas.
El esquema incluye partidos destacados como San Lorenzo-Independiente, Racing-Huracán, Boca ante Central Córdoba y River frente a Atlético Tucumán. Racing, que se encuentra fuera del Top 8, está obligado a ganarle a Huracán para sostener sus chances de clasificación.
El reglamento que no se respeta
El reglamento general de la AFA establece que los partidos con incidencia directa en la definición de posiciones deben jugarse "en un mismo día y horario". La norma apunta a evitar ventajas deportivas en la última jornada.
La programación oficial no cumple ese criterio. Equipos que pelean por ingresar a los playoffs lo harán en distintos días y franjas horarias.
El caso más visible es el de Barracas Central, octavo en la Zona B, que enfrentará a Banfield el sábado a las 14. Ese partido se disputará antes que el resto de sus competidores directos -Huracán, Racing, Tigre y Sarmiento-, que jugarán el domingo a las 16.
La misma lógica se repite en la Zona A. Defensa y Justicia (noveno) jugará el lunes, mientras que Instituto (décimo) lo hará en el cierre de la jornada. Ambos saldrán a la cancha con los resultados ya definidos de sus rivales directos.
Ventajas deportivas en juego
El efecto es concreto: tanto Defensa como Instituto conocerán de antemano si mantienen chances de clasificación y qué diferencia de gol necesitan para avanzar. Sus rivales, en cambio, no compiten por ingresar a los playoffs sino por sostener el promedio, un factor determinante para equipos recientemente ascendidos.
El desequilibrio rompe el principio de simultaneidad que busca garantizar el reglamento y abre margen para interpretaciones sobre ventajas competitivas.
Frente a este escenario, la Liga Profesional expone una serie de condicionantes operativos y deportivos para justificar la distribución de horarios.
Las razones detrás del cronograma
La Liga Profesional justificó la programación con tres variables. La primera es la seguridad, a cargo de los organismos que definen operativos y disponibilidad.
La segunda responde al calendario internacional. Se priorizó el descanso de los equipos que disputan torneos de Conmebol. En ese marco, Barracas Central -que debe enfrentar a Olimpia por la Copa Sudamericana- fue ubicado antes que sus rivales para facilitar su preparación.
La tercera limitación es operativa: el sistema VAR no puede cubrir más de cuatro partidos en simultáneo desde el predio de Ezeiza. Esa restricción condiciona la posibilidad de concentrar todos los encuentros decisivos en una misma franja.
Dirigentes, vínculos y sospechas
El caso de Barracas Central agrega un elemento político. El club es gestionado por Matías Tapia, hijo del presidente de la AFA, Claudio Tapia, y tiene en su plantel a otro integrante de la familia.
También aparecen interrogantes en otros casos. Defensa y Justicia, presidido por Diego Lemme, e Instituto de Córdoba reciben una ventaja indirecta al jugar con el escenario definido.
En el caso cordobés, su presidente, Juan Manuel Cavagliatto, integra la comitiva oficial de la AFA en el Congreso de la FIFA en Vancouver, donde también participa Cristian Malaspina, secretario general de la entidad.
La programación, así, no solo define los cruces del Apertura. También deja expuesta una tensión entre la letra del reglamento y las decisiones de la conducción del fútbol argentino.

