¿Una jugada del destino?

La Selección argentina juega contra Inglaterra con la camiseta azul, como en 1986 y 1998

Argentina se enfrenta a Inglaterra por sexta vez en mundiales. Las veces que perdió, jugó con la camiseta blanca

 La Selección argentina enfrenta a Inglaterra por sexta vez en la historia de los Mundiales. La cita de 2026 revive un clásico épico que evoca el histórico triunfo de 1986, que tuvo a Diego Armando Maradona y su "Mano de Dios" como protagonistas, y el Mundial de Francia 1998. Para este cruce, la FIFA confirmó que la Albiceleste utilizará la camiseta suplente azul, el mismo color con el que eliminó al conjunto inglés en el Estadio Azteca. 

El partido de semifinales es este miércoles a las 16:00 en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta. Inglaterra viene de vencer 2 a 1 a una Noruega recargada con Erling Braut Haaland como la principal figura, mientras que Argentina se recupera de dos partidos intensos en los que rompió el marcador con una adrenalina que pocos corazones pudieron aguantar.

Si bien surgieron rumores que decían que Argentina pidió expresamente usar la camiseta alternativa como un guiño a ambos partidos emblemáticos, lo cierto es que existe un reglamento que dispuso el reparto de camisetas.

Según la FIFA, cuando dos equipos se enfrentan en un torneo de fútbol, el primer objetivo es que no se confundan sus camisetas en la televisión ni en la cancha. Para lograrlo, la FIFA sigue un orden de prioridades muy claro. En cada partido se designa a un equipo A (que es el que aparece primero en el fixture o arriba en la llave) y a un equipo B (rival).

La asociación de fútbol siempre intenta que ambos equipos jueguen con su camiseta principal, pero si los colores se parecen y pueden causar confusión, se define la vestimenta bajo un estricto orden de importancia:

  • Se fija la camiseta del equipo A, que por lo general usa su ropa preferida a la hora de jugar.
  • Se acomoda la camiseta del equipo B, que cambia a la alternativa si se parece a la del equipo A.
  • Se eligen los colores del arquero del equipo A.
  • Se eligen los colores del equipo B.
  • Se decide la ropa de los árbitros.

Si aun combinando las camisetas titulares y suplentes no se nota la diferencia clara, la FIFA empieza a "armar el rompecabezas al revés". Es decir, le pide al equipo B que cambie, mezcla pantalones de un uniforme con camisetas de otro o hace que usen su ropa alternativa.

Para tomar la decisión final, la FIFA tiene en cuenta dos detalles importantes:

  • Contraste para daltónicos: siempre que se pueda, se busca que un equipo juegue con colores oscuros y el otro con colores claros. Esto ayuda a que las personas con dificultades para distinguir ciertos colores (como el rojo y el verde) puedan ver el partido sin problemas.

  • Todos usan la titular: el organismo intenta que todas las selecciones puedan vestir su camiseta principal al menos una vez durante la primera fase del torneo.

Azul mística y celeste y blanco: las camisetas de un clásico eterno

El primer antecedente data del Mundial de Chile 1962. En aquella tarde en la ciudad de Rancagua, donde Inglaterra se impuso por 3 a 1 en la fase de grupos, Argentina saltó al campo de juego con su clásica camiseta titular de bastones celestes y blancos, acompañada por pantalones negros y medias grises. Inglaterra, en cambio, vistió completamente de blanco.

En los cuartos de final del Mundial de Inglaterra 1966, la historia de la indumentaria se repitió en el césped de Wembley: la Albiceleste utilizó su uniforme tradicional en el polémico partido que terminó con la expulsión de Antonio Rattín y la eliminación argentina por 1-0. En aquella ocasión, el jugador estrujó el banderín de córner británico y se sentó en la alfombra de terciopelo rojo de la Reina Isabel II.

Antonio Rat´tín falleció el sábado 11 de julio de 2026 y la Selección argentina jugó el partido contra Suiza con un crespón negro en su honor.
Antonio Rat´tín falleció el sábado 11 de julio de 2026 y la Selección argentina jugó el partido contra Suiza con un crespón negro en su honor.

La gran bisagra histórica y estética ocurrió en los cuartos de final de México 1986. Al coincidir el sorteo con la localía administrativa de Inglaterra, Argentina se vio obligada a conseguir de urgencia camisetas alternativas de color azul que no sean tan calurosas como las que usaban entonces para afrontar el calor del Estadio Azteca. 

Tras una frenética búsqueda en tiendas de la capital mexicana por parte del cuerpo técnico, se estamparon escudos de apuro y números brillantes sobre telas caladas más ligeras. Con esa indumentaria improvisada y legendaria, Diego Armando Maradona inmortalizó la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo" para el triunfo por 2-1.

Para el cruce de octavos de final en Francia 1998, el destino determinó que la albiceleste pudiera regresar a sus raíces identitarias. En el Estadio Geoffroy-Guichard de Saint-Étienne, el equipo dirigido por Daniel Passarella vistió la camiseta suplente azul para evitar el contraste visual con el uniforme inglés. Bajo esos colores se selló el vibrante empate 2-2 en los 120 minutos, que luego se transformó en clasificación argentina gracias a las manos de Carlos Roa en la tanda de penales.

El último registro previo al presente torneo se dio en la fase de grupos de Corea-Japón 2002, donde la indumentaria volvió a ser protagonista del debate cabulero. 

La Selección nacional, comandada por Marcelo Bielsa, debió utilizar su equipo alternativo de color azul oscuro -esta vez un modelo oficial de la marca que vestía al equipo, con detalles blancos en las mangas- en el Sapporo Dome. El encuentro terminó con victoria inglesa por 1-0 tras el gol de penal de David Beckham, alimentando el mito y la división de opiniones entre los hinchas sobre la "suerte" de la vestimenta azul.

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