Odisea, rebelión de jugadores y llegada sobre la hora: la increíble trama detrás del amistoso entre Argentina y Burkina Faso
El agente FIFA Jairo Pachón explicó la cancelación por falla técnica del chárter original, el rechazo de los futbolistas de la selección mayor a viajar y la intervención del presidente africano para armar un equipo con juveniles de urgencia.
A pocas horas del partido amistoso entre la Selección argentina y su par de Burkina Faso en el Estadio Monumental, el agente FIFA encargado de la organización del evento, Jairo Pachón, emitió un comunicado oficial para esclarecer la traumática travesía del conjunto africano.
El informe confirmó que varios futbolistas de la convocatoria original se negaron a viajar tras la cancelación del vuelo inicial y que la delegación tuvo que ser completada de urgencia con juveniles.
El conflicto comenzó en Casablanca, Marruecos, punto de escala donde el plantel burkinés esperaba abordar un chárter contratado con destino a Buenos Aires.
Cuando la delegación ya se encontraba lista para embarcar, la compañía aérea informó la detección de una falla técnica en la aeronave y canceló el contrato bajo el argumento de fuerza mayor.
Cancelación, negativa del plantel e intervención presidencial
La demora en la consecución de un nuevo avión desencadenó un segundo problema de mayor gravedad. Un grupo mayoritario de futbolistas del plantel principal comunicó su decisión de no realizar el viaje, argumentando el desgaste físico y mental acumulado tras la larga espera y la imposibilidad de llegar en condiciones óptimas para competir.
Pese a que representantes de la Federación de Fútbol de Burkina Faso y funcionarios gubernamentales mantuvieron reuniones durante 24 horas para persuadirlos de cumplir el compromiso asumido con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), la posición de los futbolistas no se modificó. Ante el punto muerto, fue el propio presidente de Burkina Faso quien intervino para ordenar la convocatoria urgente de reemplazantes.
Los nuevos citados debieron trasladarse a toda prisa desde Burkina Faso hacia Casablanca para unirse al resto de la delegación y abordar un nuevo chárter de la empresa Hi Fly. La reestructuración obligó además a la AFA y a las autoridades migratorias argentinas a realizar un trámite exprés para otorgar los visados de la nueva nómina.
Un equipo Sub 23 y un viaje fugaz
Como consecuencia del desprendimiento de las principales figuras, la delegación africana estará compuesta en su inmensa mayoría por futbolistas de la selección Sub 23 -que debió suspender un amistoso programado ante Malí- y contará con Cheick Bebel Doumbia (mediocampista de 18 años del Rapid de Bucarest) como único representante del plantel mayor.
Pese a las modificaciones en la nómina, el encuentro mantendrá su estatus de partido internacional Clase A. Esta condición resulta clave para el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni, ya que permitirá que los futbolistas Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada comiencen a purgar las fechas de sanción aplicadas tras los incidentes de la final del Mundial.
El itinerario final contempla un arribo límite: el vuelo de la delegación africana está previsto para las 15:30 en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, apenas cinco horas y media antes del inicio del encuentro fijado para las 21:00.
Tras el partido, el equipo de Burkina Faso abandonará el país en un vuelo de regreso programado para las 7:00 de la mañana del domingo.


