Scaloni mira el parte médico: los cupos que tiemblan antes del Mundial
La Selección Argentina define la lista de 26 para el Mundial 2026 entre lesionados, pruebas físicas y una búsqueda de mayor vértigo para defender el título.
La lista de Lionel Scaloni entró en zona de definición con más preguntas que certezas. A horas de entregar los 26 nombres para el Mundial 2026, el entrenador de la Selección Argentina mira menos el pasado reciente que el parte médico: hay campeones del mundo tocados, titulares bajo observación y una fila de jugadores que esperan una rendija para meterse en el avión.
La Asociación del Fútbol Argentino difundirá entre este viernes 29 y el sábado 30 de mayo la nómina definitiva para la Copa del Mundo de EEUU, México y Canadá. Scaloni ya avisó cuál será el filtro: no alcanzará con pertenecer al ciclo ni con haber sido importante en el camino. El que no llegue bien, puede perder el lugar.
El último examen antes de la lista
"Nos tomamos el tiempo limite para saber cómo están los chicos y dar los 26", dijo Scaloni en Radio La Red. La frase explicó la demora y también dejó expuesto el clima de la semana: el cuerpo técnico quiere ver hasta dónde pueden responder los jugadores con molestias antes de tomar la decisión final.
La Selección planea citar algunos futbolistas más para los entrenamientos en Buenos Aires y para los amistosos en EEUU. No será un gesto de cortesía: esos nombres funcionarán como seguro ante cualquier cambio de último momento. El antecedente de Qatar todavía pesa en el método. Allí, Thiago Almada y Ángel Correa entraron sobre el cierre por las lesiones de Nicolás González y Joaquín Correa.
Ahora, la lista de jugadores con contratiempos físicos es demasiado larga para ignorarla. Emiliano "Dibu" Martínez arrastra una luxación en el dedo anular de la mano derecha. Cristian "Cuti" Romero, un esguince del ligamento colateral de la rodilla derecha. Gonzalo Montiel, Nahuel Molina y Nicolás González, desgarros. Marcos Acuña, una contractura. Nicolás Paz, una microfractura en la rodilla derecha. Thiago Almada, una molestia muscular. Lionel Messi, fatiga muscular. Julián Álvarez, un esguince en el tobillo derecho.
El dato cambia el sentido de la espera. No se trata sólo de elegir entre variantes tácticas, sino de medir cuerpos. Scaloni exigirá al máximo en los entrenamientos y no arriesgará en los amistosos. "Después, no vamos a arriesgar a ningún jugador en los amistosos, haremos un mix", anticipó.
Montiel y González, las dos dudas que pesan
Entre todos los casos, hay dos nombres que concentran la preocupación del cuerpo técnico: Gonzalo Montiel y Nicolás González. Los dos pelean contra un desgarro y llegan con dudas al tramo final de la preparación. El debut será el 16 de junio contra Argelia, en Kansas City, y el margen para recuperar ritmo ya empezó a achicarse.
La advertencia de Scaloni abrió una competencia silenciosa. Si alguno de los futbolistas habituales no responde en la puesta a punto, el cupo puede pasar a manos de otro jugador. En esa zona de espera aparecen Agustín Giay, Nicolás Capaldo, Facundo Medina, Marcos Senesi, Franco Mastantuono, Emiliano Buendía y Matías Soulé.
No todos corren la misma carrera. Algunos pelean por una vacante directa; otros dependen de una lesión ajena, una prueba física fallida o una decisión táctica de último momento. Pero todos miran el mismo reloj.
En el caso de Romero, Scaloni llevó tranquilidad. "Cuti Romero va a llegar fresco al Mundial", afirmó. Con Messi, en cambio, el cuerpo técnico mantiene la cautela. El capitán pidió el cambio en Inter Miami por una sobrecarga muscular y su evolución quedó bajo seguimiento.
"Estábamos viendo con el cuerpo técnico el partido de Inter Miami contra Philadelphia acá en el predio y vimos que pidió el cambio y no estaba bien. Las primeras noticias no son tan malas. Esperamos que no le haya pasado nada y ahora veremos bien qué evolución tiene", contó Scaloni. Luego agregó: "A todos nos hubiera gustado que llegue sin ningún tipo de problemas. Pero no está siendo así; la mayoría de los jugadores que tuvieron problemas todavía no están del todo recuperados y la meta es intentar recuperarlo a Lio para que llegue lo mejor posible".
La palabra que abrió otra puerta
La lista no se define sólo en la enfermería. Scaloni también dejó una pista futbolística sobre el tipo de plantel que imagina para defender el título. "Vamos a tener jugadores que nos puedan aportar otra manera de jugar si lo necesitamos, con un poco más de vértigo y verticalidad", dijo en DSports.
Esa palabra, "vértigo", ordenó otra discusión. En Qatar 2022, la Selección encontró el punto justo con mediocampistas de buen pie, circulación y control. Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Álvarez le cambiaron el pulso al equipo, mientras Almada y Ángel Correa aparecieron como respuestas de emergencia. Para 2026, Scaloni parece buscar una variante más: jugadores que rompan líneas, aceleren transiciones y ofrezcan otra manera de atacar cuando la posesión no alcance.
Nico Paz y Giuliano Simeone aparecen como perfiles capaces de sumar intensidad, despliegue y dinámica. Valentín Barco no sería una sorpresa absoluta: Scaloni lo convocó para los últimos amistosos y lo elogió públicamente. Emiliano Buendía también ganó terreno por su nivel en Aston Villa, aunque su ingreso obligaría a desplazar a alguno de los nombres ya asentados, como Giovani Lo Celso.
Matías Soulé es el nombre que más ruido hizo en las últimas horas. Según una fuente citada por Clarín, el jugador de Roma "pasó el primer filtro y está metido en el grupo reducido de 6 o 7 jugadores que pelean por las 3 vacantes que no están definidas". La misma fuente marcó el obstáculo: "Le juega en contra que no pudo estar en la última convocatoria por lesión. Y también que es muy parecido a Nico Paz".
Soulé llega con una temporada de 42 partidos, 37 como titular, 7 goles y 8 asistencias. También carga con una pubalgia que lo condicionó durante el semestre. Al llegar al país, eligió no vender certezas. "La primera mitad anduve bastante bien; después, la pubalgia me dejó un poco afuera en algunos partidos, pero terminé jugando, que era lo que quería. Sé que es difícil entrar en la lista, pero siempre hay una esperanza. Son muchos jugadores en Argentina y la competencia es muy grande. Si no se da, tocará seguir trabajando para poder lograrlo más adelante", dijo. Después resumió el deseo: "Sería un sueño poder estar y, si no, alentaré como lo hice siempre. Tengo muchas ansias".
Campeones vigentes, no nombres heredados
Scaloni sabe que la lista también será leída como una señal sobre la renovación. Pero el entrenador corrió ese debate del centro. "Estos jugadores están porque siguen vigentes, no por ser campeones del mundo. La renovación no es un tema prioritario, primero está el Mundial", remarcó.
La frase buscó blindar a los campeones, pero no congelar la nómina. El mensaje completo es más exigente: el pasado no expulsa a nadie, pero tampoco garantiza nada. La vigencia se medirá ahora, con entrenamientos, informes médicos y decisiones quirúrgicas.
El DT también defendió la identidad del equipo. "La Selección Argentina siempre ha ido de protagonista y queremos seguir intentando nuevamente. Lo importante es que la gente se vea identificada con la Selección, que queremos seguir con la nuestra, jugar con la pelota, tratar de atacar al rival, defendiendo bien", sostuvo.
La búsqueda de verticalidad, entonces, no aparece como una renuncia al estilo. Funciona como una capa adicional. La Argentina que creció desde la tenencia, el buen pie y la asociación de mediocampistas pretende sumar otra velocidad para ciertos partidos, otro modo de lastimar cuando el rival cierre caminos.
Gianluca Prestianni, Alejandro Garnacho y Franco Mastantuono también aparecen en el radar, aunque un escalón por debajo en la consideración del cuerpo técnico. A Prestianni le juegan en contra las dos fechas de suspensión que debe cumplir; Garnacho no terminó de integrarse al grupo; Mastantuono perdió terreno después de una adaptación difícil en Real Madrid.
Una ausencia imposible de reemplazar
La lista también tendrá una falta estructural: Ángel Di María. Scaloni no intentó disimularlo. "Reemplazar a Di María es imposible, siempre respeté su decisión. Yo le dije que era el momento perfecto para retirarse", reconoció.
Esa ausencia explica parte de la búsqueda. Di María ofrecía desequilibrio, experiencia, gol en finales y una lectura única para acelerar sin romper el equipo. Sin él, la Selección necesita encontrar otras formas de producir sorpresa. Ninguna será idéntica.
El camino inmediato ya está marcado. La Selección empezará a entrenarse en EEUU el lunes 1° de junio y jugará dos amistosos antes del debut: el 6 contra Honduras y el 9 frente a Islandia. Después llegará Argelia, el 16 de junio en Kansas City.
Antes, Scaloni deberá cerrar la puerta. Del otro lado quedarán futbolistas del ciclo, juveniles con hambre, lesionados en carrera contra el calendario y nombres que hasta hace semanas parecían lejos. La lista final saldrá de ese cruce: el prestigio acumulado, el presente físico y una palabra que se volvió llave de entrada al Mundial: "vértigo".

