Se quedaba sin dinero para el hotel y llegó a la final de Roland Garros
Maja Chwalinska necesitó ayuda para sostener su estadía en París, avanzó desde la clasificación y aseguró un premio de 1,4 millones de euros tras una campaña histórica.
Maja Chwalinska llegó a París con una reserva de hotel y un desafío previo: todavía debía ganar tres partidos para ingresar al cuadro principal de Roland Garros. No esperaba permanecer casi tres semanas en la ciudad ni había preparado un presupuesto para una campaña semejante.
Mientras avanzaba dentro de la cancha, sus fondos comenzaron a agotarse. Tras uno de sus primeros triunfos, la tenista polaca de 24 años contó durante una entrevista que tenía dificultades para continuar pagando el alojamiento. Los partidos ganados ya representaban premios importantes, pero el dinero recién llegaría después del torneo.
La situación resumía una contradicción habitual fuera de la elite del tenis. Chwalinska acumulaba victorias en uno de los escenarios más importantes del circuito, aunque todavía debía afrontar por su cuenta el hotel, los traslados, las comidas y los demás gastos diarios.
Un recorrido que desbordó todos los planes
El camino había comenzado el 18 de mayo contra Alice Rame, en la primera ronda clasificatoria. Chwalinska luego superó a Carole Monet y Suzan Lamens para ingresar por primera vez al cuadro principal de Roland Garros.
En su debut derrotó por 6-4 y 6-0 a Zheng Qinwen, campeona olímpica y jugadora del Top 10. Después venció a Elise Mertens y remontó ante Maria Sakkari por 1-6, 6-3 y 6-2.
Cada victoria extendía su permanencia en París y ampliaba un gasto que no había previsto. También aumentaba el premio que tenía ganado, aunque todavía no podía cobrarlo.
"Después del partido contra Maria mencioné que realmente tenía dificultades para pagar el hotel, porque el cheque llega después del torneo", explicó Chwalinska.
La empresa polaca de nutrición Oshee, que también patrocina a Iga witek, se ofreció a cubrir el alojamiento.
"Fue algo gracioso. La empresa polaca Oshee dijo que me ayudaría con eso, lo cual es genial, y estoy muy agradecida. Pensé que había dicho algo estúpido, pero terminó convertido en algo divertido", contó.
La reserva siguió extendiéndose
Con el alojamiento resuelto, Chwalinska continuó ganando. En octavos de final enfrentó a Diane Parry, una de las últimas representantes locales que permanecían en competencia.
Antes de jugar en el Philippe-Chatrier, la polaca se detuvo a fotografiar la placa dedicada a Rafael Nadal sobre la cancha central. Luego derrotó a Parry por 6-3 y 6-2 y avanzó a los cuartos de final.
Frente a Anna Kalinskaya, tomó una ventaja de 5-1 en el primer set, resistió la recuperación de la rusa y volvió a imponerse. La jugadora que había llegado desde la clasificación ya estaba entre las cuatro mejores de Roland Garros.
En semifinales la esperaba Diana Shnaider, número 25 del ranking, quien venía de protagonizar uno de los grandes golpes del torneo tras eliminar en cuartos de final a Aryna Sabalenka, líder mundial.
Chwalinska absorbió la potencia de su rival, alteró el ritmo con efectos y globos y cerró el partido por 7-6 (4) y 6-4. Se convirtió así en la primera tenista surgida de la clasificación que alcanza una final femenina de Roland Garros.
Del problema del hotel a un premio millonario
La campaña también transformó su lugar dentro del circuito. Chwalinska, ubicada en el puesto 114 al comenzar el torneo, aparece proyectada cerca de la posición 21, un salto que le permitiría ingresar directamente a los cuadros principales de los próximos Grand Slams.
Además, se convirtió en la segunda jugadora proveniente de la clasificación que llega a una final de Grand Slam durante la Era Abierta. La primera fue Emma Raducanu, campeona del US Open en 2021.
El exnúmero uno Andy Roddick definió el recorrido como un acontecimiento capaz de cambiarle la vida, especialmente desde el punto de vista financiero. La victoria ante Shnaider le aseguró a Chwalinska un premio de 1,4 millones de euros, alrededor de USD 1,63 millones.
"Es como un sueño. No sé qué está pasando. No sé qué decir", expresó después de alcanzar la final. Pocos días antes, la extensión de cada reserva de hotel representaba un problema. Ahora, el dinero que todavía debía esperar modificó por completo la escala de su carrera.

