Las entidades financieras están subiendo las tasas de interés que pagan por los depósitos a plazo fijo. Lo hacen debido a que demanda de créditos privados está estrechando cada vez más su colchón de liquidez. Y a que la eliminación de la línea de créditos productivos les da más margen para remunerar los depósitos.

De acuerdo con datos del Informe Monetario del Banco Central, la tasa Badlar promedió el 22,80% por ciento el 31 de enero, por encima del 21,90% del inicio de ese mes. Del mismo modo, la de Plazos Fijos a 30-44 días, cerró enero a un promedio de 21,60%, contra 21,1% del día 2. En igual lapso, el Centra recortó en 150 puntos básicos la tasa de Política Monetaria.

"Las tasas de Lebac bajaron entre 200 y 300 puntos, pero la Badlar se mantuvo en torno a 23%. Esto refleja la reducción en el colchón de liquidez de los bancos, frente al dinamismo en los préstamos, que siguen creciendo a un ritmo considerable", apuntó Martin Vauthier, economista de Eco/Go.

La eliminación de la línea de créditos productivos da más margen para remunerar los depósitos

Precisamente, el ratio de liquidez amplia del sector financiero tocó un máximo de 52,3% en marzo de 2017, pero fue descendiendo hasta 41,4% en noviembre de ese año, último dato disponible. En sentido contrario, los préstamos al sector privado saltaron de 30% a 49%, en similar lapso.

"Lo que más empujo a que las tasas se mantengan estables es necesidad de liquidez. Los préstamos al sector privado continúan creciendo por los UVAs y la venta de automotores", explicó Gabriel Zelpo, economista en jefe de Elypsis.

El stock de préstamos hipotecarios pasó de 129.639 millones de pesos a 139.984 (10,80%) en sólo enero, un mes que también crecieron los créditos personales y prendarios.

Para Vauthier, el último año los bancos no tuvieron necesidad de captar depósitos ante el despegue de los préstamos hipotecarios y para consumo, debido al altísimo stock de liquidez estacionado en Lebac desde 2016, cuando el crédito al sector privado había caído fuerte. "Pero ese excedente comienza a reducirse y se traduce en un achicamiento gradual en el spread entre la Lebac y la Badlar, como el que vimos en las últimas semanas", agregó.

Aunque todavía es muy amplio, los bancos están viendo cómo se estrecha su margen de liquidez

A inicios de enero, ese spread entre Badlar y Lebac en el mercado secundario era superior al 5%, mientras que al cierre del mes se ubicó apenas encima de 4%. "Creo que hacia adelante todavía hay margen para que continúe reduciéndose gradualmente, a medida que el excedente de liquidez en instrumentos de política monetaria continúe reduciéndose", anticipó el economista de Eco/Go.

Zelpo coincide en que se observará este año una nueva reducción de ese spread, aunque a menor ritmo.