La AFIP dará a conocer hoy el informe de la de la recaudación tributaria de diciembre y la anual, que mostraría un crecimiento superior al 30% interanual. Se espera que por el repunte de las ventas de fin de año los ingresos fiscales sean impulsados por el IVA y los aportes patronales por el pago del aguinaldo, que conlleva más aportes al sistema de seguridad social.

El IVA impactó fuerte en la recaudación de noviembre, alcanzando el récord histórico de 74.274 millones de pesos, con un crecimiento del 41,8% en forma interanual que superó el anterior máximo de 69.934 millones de agosto pasado. Fuentes de la AFIP esperan que ese récord podría ser superado en diciembre teniendo en cuenta que en ese mes aumentan las ventas por turismo y las fiestas de fin de año. En los primeros once meses del año la recaudación alcanza a los 2 billones 343.370 millones de pesos y una alza interanual del 30,6% -superando lo ingresado en todo el año pasado-, y llegó a los 2 billones 273.047 millones de pesos.

Durante todo el 2017 el ritmo de los ingresos fiscales se mantuvo por encima de esos porcentajes interanuales por los fondos adicionales del blanqueo de capitales. Se estima que este año el blanqueo, que posibilitó el aumento de la base recaudatoria, permitirá hacer crecer la recaudación.

Según estimaciones privadas, la recaudación de todo el 2017 se ubicará en torno a los 2,5 billones, lo cual representaría un incremento en torno al 30%, casi seis puntos porcentuales por encima de la inflación proyectada del 24%. El crecimiento de los ingresos fiscales en torno al 30% acompañaría así la mejora que tuvo en el 2016 del 31,5% aunque esta se dio en un contexto de una economía en recesión y con menor actividad.

Dentro de este contexto, el Congreso aprobó la semana pasada la ley de Reforma Tributaria que establece una reducción gradual del impuesto a las Ganancias para empresas y de los aportes patronales, al tiempo que grava la renta financiera y eleva los impuestos a la cerveza y bebidas espirituosas. Uno de los elementos principales de la nueva ley es la reducción gradual en cinco años de la alícuota del impuesto a las Ganancias para dividendos no distribuidos de las empresas.