Los bancos de inversión extranjeros, las administradoras de fondos, las aseguradoras y el público minorista están acelerando las recomendaciones y compras de activos argentinos indexados, en línea con la sostenida inflación que registra la economía en los primeros meses del año.

El gigante estadounidense Morgan Stanley envió en la víspera a sus clientes un reporte especial sobre la Argentina en la que recomendó una serie de activos, entre estos el Boncer 2021 (TC21), un título público que ajusta por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Mencionó que este bono ofrece una protección contra la inflación y el riesgo de divisa en el país.

La inflación oficial de diciembre último fue de 3,10%, la de enero de 12,80% y, de acuerdo con datos de consultoras privadas, los precios minoristas subirán entre 2,50% y 3% en febrero (el Indec difundirá los datos el miércoles 14).

Pero el banco de inversión que en junio debe definir, mediante su gestor de índices MSCI, si la Argentina asciende a la categoría de Mercado Emergente, no es el único que está haciendo foco en los activos indexados.

Apetito

La recomendación hacia activos indexados de Morgan Stanley fue refrendada por fondos y consultoras que operan y actúan en el mercado local.

"¿Porque miramos el mercado Bonos de CER? Porque las estimaciones para el CER de lo que fue febrero y lo que puede llegar a ser marzo son bastante altas. Todavía vemos spreads muy atractivos en estos instrumentos", respondió a BAE Negocios Nicolás Chiesa, de Balanz Capital, una de las administradoras de fondos más importantes en el país.

Balanz mira el tramo de la parte corta a mediana de la curva de rendimientos, ya que allí es donde se pueden aprovechar mejor estas dos o tres alzas que esperan. "En lo que respecta al corto plazo, el Boncer 21 y Boncer 23 son los dos bonos con más valor para recomendar", puntualiza Chiesa. Además, dentro del corto plazo, también destacan el bono gatillo más corto (Bogato 19) -un híbrido entre bonos CER y tasa fija- que vence en febrero de 2019 y que "muy posiblemente gatille la cláusula". Y también recomiendan el Bogato 20 (vence en 2020), ya que si en el segundo año la inflación baja este ofrecerá una tasa fija importante. "Si se buscan instrumentos a un plazo mayor, entendemos que los bonos largos de CER tienen un spread interesante como para comprimir y así capturar mucho valor", amplió Chisesa.

Precisamente, el Discount en pesos, por ejemplo, gana 7% en el bimestre, el Cuasipar salta 8%, el PAR avanza 3,20% y el PR13 sube 2,2%.

En línea con Balanz, la consultora especializada Delphos Investment emitió ayer un informe a sus clientes en el que destacó que "dentro de las opciones en pesos, los bonos +CER actúan en cierta forma como una cobertura frente a riesgo cambiario, al considerar el pass-through hacia precios domésticos, como por ejemplo combustibles".

Plazos fijos UVA

La adicción por este tipo de activos quedó reflejada en el Informe Monetario Mensual de Febrero distribuido ayer por el Banco Central.

De acuerdo con las cifras consolidadas de la autoridad monetaria, los plazo fijos ajustables por Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) escalaron 56, 70 por ciento en el mes, comparado con enero, hasta 7.547 millones de pesos. Al 1ro de marzo, esa cifra ascendió a 7.779 millones de pesos, un alza de más de 270% sólo en el primer bimestre. Y si se compara en forma interanual, la escalada en febrero es de 1.269,10 por ciento.

En los mismos lapsos, los plazos fijos tradicionales, no ajustables por inflación, mostraron menons dinamismo. Cerraron el mes en 935.000 millones de pesos, un alza mensual de 19,50% e interanual de 31,60 por ciento.

Parte de esta explosión de los plazo fijos ajustables por UVA se debe a la necesidad de fondeo que sufren las entidades financieras, ante la sostenida demanda de préstamos, en especial los hipotecarios UVA.

La necesidad de fondeo de las entidades financieras las ha llevado a ofrecer tasas de hasta 5% más CER para tentar a los ahorristas minoristas, a los fondos de inversión y a las empresa aseguradoras que no pueden aumentar su tenencia en Lebac.

Precisamente, los hipotecarios acumularon en los últimos 12 meses un crecimiento de 128,6%, lo que presiona sobre la liquidez del sistema financiero.