La guerra comercial entre Estados Unidos y China, recrudecida en este último tiempo, tiene un "impacto negativo" en las economías regionales de la Argentina, según advirtió el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral).

En los habituales Informes de Coyuntura que realiza el Ieral, el investigador y analista económico Jorge Day alertó que pueden observarse efectos directos visibles sobre el volumen de comercio y el ritmo de crecimiento de la economía global a causa de este conflicto, sobre el cual "subsiste la incertidumbre acerca de su duración y profundidad".

El análisis, que publica el sitio web del Ieral, Day refleja que en pocas provincias argentinas  las exportaciones a Estados Unidos y China representan más de 2% de sus respectivos Producto Bruto Geográfico, "una situación compatible con el hecho que la Argentina es un país con limitado sesgo exportador".

Asimismo entiende que es acotado el comercio bilateral entre EE.UU. y China de productos agroindustriales y/o típicos de nuestras economías regionales, por lo que el posible efecto "desvío de comercio" a favor de nuestras exportaciones también lo sería.

En caso de un menor crecimiento global, sería esperable una política de exportaciones más agresiva de parte de ambas potencias, observa el analista.

En esa línea planteó un escenario de sobre-oferta de productos industriales, por lo que, desde una perspectiva regional, "habría impacto negativo sobre las plantas fabriles locales, por lo general ubicadas en las provincias más grandes".

Si bien Day consideró que la inminente cumbre del G20 en Japón "alienta expectativas positivas", remarcó que "el conflicto ya ha adquirido tal dimensión que tampoco resulta sencillo el proceso de reversión de la escalada".