El acuerdo UE- Mercosur implicará un riesgo de primarización de la estructura productiva, lo que a su vez podría redundar en mayores niveles de desigualdad en el reparto de los ingresos a nivel nacional y también en un mayor déficit comercial.

En cuanto al impacto sobre el reparto de los ingresos nacionales, un informe publicado por Ecolatina destacó que el impacto del acuerdo tendrá importantes variaciones según los niveles de productividad de cada sector. La consultora dividió a la estructura productiva en dos: los que operan en la frontera tecnológica internacional, más relacionados con la agroindustria, y los no tan productivos, que dependen de la protección del mercado interno.

En cuanto a los segundos, el informe sostuvo: "Podríamos mencionar aquí al sector automotor, autopartista, farmacéutico, metalúrgico y químico. Considerando la elevada tasa de empleo formal que presentan estos sectores, la pérdida de puestos de trabajo implicaría también una precarización del empleo en nuestro país. Algo similar sucedería con los salarios promedio. Si el acuerdo no puja por achicar las diferencias entre ambos bloques empresarios, el resultado será una sociedad cada vez más desigual".

Economistas coinciden en el el impacto desigual que tendrá en cada sector productivo

Desde la Undav afirmaron: "Es probable que los impactos negativos en Argentina ocurran por dos vías. En primer lugar, la rebaja de aranceles implicará que las manufacturas europeas desplacen la producción nacional. Por otro lado, los países del Mercosur estarían en condiciones de reemplazar a proveedores locales por proveedores europeos. En el sector industrial no sólo aumentarían las importaciones, sino que también el acuerdo propiciará una caída en las exportaciones industriales. Estos dos impactos en la balanza comercial argentina deberían ser compensados con el crecimiento de las exportaciones agropecuarias argentinas".

Y agregó: "Una parte del entramado industrial deberá reconvertirse o desaparecer".