Con la presencia del Ministro de Agroindustria y gran parte de su gabinete, el viernes pasado se reunión con integrantes de la mesa de enlace y la industria semillera para acercar posiciones que lleven a la conformación de una nueva ley para llevar al Congreso antes que inicie el mundial de fútbol, porque de lo contrario todo quedará como hasta ahora.

Distintas fuentes consultadas por BAE Negocios coincidieron en sostener que se fueron sin "nada" del encuentro. Se entiende que lo que buscó el Ministerio es "renovar" la voluntad de lo pactado entre las partes, pero sin aportar nada nuevo.

Esto quiere decir que el Gobierno sólo apoyará lo que se hizo entre los privados. Es decir que el campo pagará por la tecnología a partir del 2012 para la soja y 2007 en el caso del trigo. El problema es saber si las empresas renunciaran a lo adquirido antes de los años establecidos, y para eso se necesita un aval del Estado más allá de la palabra de las compañías de que no será retroactivo.

Pareciera que Agroindustria busca sacar una ley sin tocar una letra y por el sólo hecho de decir que algo hicieron. La mesa tiene sus diferencias.