El Gobierno nacional busca ajustar el déficit primario un punto del producto bruto. La meta de reducción del desequilibrio en las cuentas públicas será para este año de 3,2% del PBI. Para que los gobernadores sigan el mismo camino de reducción de sus rojos fiscales, la Casa Rosada se aseguró la sanción de la ley de Responsabilidad Fiscal que limita el crecimiento del gasto primario en las provincias. “Para cumplir las metas fiscales, el gobierno debe reducir sensiblemente el ritmo del gasto público. La modificación de la fórmula de actualización del gasto social es un ejemplo de ello. Por lo tanto, pasará de ser un factor expansivo a un factor contractivo para el PBI”, consideró Alfie. Furiase destaca los cambios en el modo de financiamiento del déficit: “Con un esquema de financiamiento que intentará maximizar los fondos en pesos en el mercado local, moderando el crowding out al sector privado en la medida que la menor ansiedad del BCRA para bajar la inflación y la demanda de dinero permitan incentivar un desarme gradual desde Lebacs hacia los bonos del Tesoro en pesos”. Giacomini, más categórico, opinó que “Argentina no va a tener inversión privada que financie al crecimiento en serio hasta que no se discuta cuánto achicar el Estado, cómo reducir impuestos y desahogar al sector privado”. El Fondo Monetario, en tanto, reflejó que de acuerdo a la mirada del Gobierno nacional, el gasto público de la Nación y de las provincias decrecerá un 1,5% del producto bruto.