El miedo a que “arrepentidos” en la justicia involucren en casos de corrupción a grandes hombres de negocios locales, la caída de Wall Street y tasas que rondan el 29% terminaron por derrumbar al Merval, que sufrió ayer su mayor baja en cinco y acumuló un resultado negativo de 8,92% desde el martes pasado.

Lo cierto es que a la caída de la bolsa porteña de ayer, la quinta consecutiva y que hizo que el Merval cayera un 4,13 por ciento para cerrar en 26.611,01 puntos, es producto de un fantasma que recorre las oficinas de Puerto Madero y la city porteña: el de que Argentina ingrese en un proceso anti corrupción que pueda poner tras las rejas a algunos de sus empresarios mas importantes. Tampoco ayudó el plano externo, que repercutió a nivel local. Así, Wall Street el Dow Jones cedió 0,13 por ciento; el índice S&P 500 cayó 0,23 por ciento; y el Nasdaq Composite perdió 0,29 por ciento; mientras que el Bovespa paulista retrocedió 2,10 por ciento.

El papel que más traccionó a la baja fue el del Banco Macro, la entidad que conduce el empresario Jorge Brito. Esta acción se desplomó ayer 13,44% con un volumen de negocios que sumó 177,5 millones de pesos sobre un total operado de 814,5 millones de pesos en el mercado accionario.

En el mercado creen que la baja del papel del Macro estuvo relacionada con “ruidos” surgidos durante las últimas horas respecto a la posibilidad de que el arrepentido Alejandro Vanderbroele, implicado en la causa Ciccone junto con el ex presidente Amado Boudou, pidiera ingresar al programa de testigos protegidos y que de sus potenciales declaraciones pueda surgir algún dato que presuntamente vincule a Brito con el caso que se tramita en la justicia.