Los industriales alertaron por la caída de inversiones productivas y la multiplicación de negocios financieros, lo que "retrasará la recuperación real de la industria y el empleo genuino". Argumentaron que la combinación de una política monetaria que encarece la financiación productiva y las condiciones de contextuales que perjudican la competitividad provocó que la reinserción a los mercados financieros incentive principalmente a la entrada de capitales.

"Los resultados de las reformas será de mediano y largo plazo, mientras que las condiciones para invertir en el mercado financiero de parte de capitales internacionales se volvió muy tentador. Es lógico que no exista la lluvia de inversiones en el sector industrial porque nadie va a poner plata en un contexto en donde aún no es negocio poner una fábrica", afirmó uno de los comandantes de la UIA, a BAE Negocios.

La preocupación de los dueños y ejecutivos de las empresas industriales argentinas es la falta de incentivos para el desarrollo de las Pymes nacionales. "Puede haber algunas inversiones, especialmente en sectores que vuelas, como la energía o la construcción, pero nadie va a poner plata sin que las fábricas locales no inviertan primero. Y hoy no hay condiciones para invertir", enfatizó otro referente de la central fabril.

Estas presunciones, que están plasmadas en informes no publicados por la UIA, se corroboraron con un trabajo realizado por la consultora Ecolatina, que "actualmente existe un influjo de capitales significativo, pero la mayoría de las inversiones que están arribando no son mayormente productivas (que se arraigan en el país), sino principalmente financieras (que hoy están pero mañana pueden irse ante cualquier evento)".

"La apertura financiera sumada a una política fiscal y monetaria particular lograron convertir al país en un tentador destino para los capitales financieros. Al hacerlo se redujo el costo del financiamiento, tornando viable la opción gradualista de reducción del desequilibrio fiscal (a costa de acumulación de deuda e intereses)", destacó el informe.

El informe de Ecolatina se mantuvo en línea con la pesimista mirada de la UIA, en torno a la política restrictiva monetaria aplicada por el Banco Central para combatir la inflación que "elevó las tasas de interés, generando un rendimiento anual en dólares elevado (actualmente el rendimiento de las Lebac supera en más de 10 p.p. la depreciación esperada)". "Lógicamente, esto impulsa la entrada de capitales que incrementan la oferta de dólares, apreciando el tipo de cambio real en el proceso. De hecho, en los primeros diez meses del año, los ingresos de capitales financieros crecieron 305% interanuales, explicados en su totalidad por las inversiones en portafolios que treparon 650% interanual", detalló.

En ese contexto, los industriales esperan que las reformas alivien el horizonte aunque esperan que el rumbo del BCRA sea corregido para evitar consecuencias inmediatas. Sin embargo, el próximo análisis estará centrado en las consecuencias sociales y laborales que podrá generar el paquete de reformas si se mantiene con la alta conflictividad que mostró al país convulsionado.